¿Por qué los catalanes no podemos ceder?

El tiempo juega a nuestro favor, si esta vez por circunstancias ajenas a nosotros no lo lográsemos, el Estado español es consciente que más temprano que tarde lo conseguiremos. La fuerza de nuestra juventud es imparable, por todo ello estoy convencido de que si nos rendimos y renunciamos a lo logrado como piden otras fuerzas progresistas, el Estado español hará todo lo posible para parar esta situación de supremacía que en este momento tenemos y volcará todo su poder en vaciar la autonomía, de forma que sólo represente una gestora cara y difícil de soportar económicamente, arruinándonos, llevándonos al endeudamiento y al agotamiento productivo, combatiendo el idioma, recuperando el español en las escuelas, controlando al profesorado, reduciendo el presupuesto de enseñanza, sanidad y seguridad, acabando rápidamente con nuestro estado del bienestar y nuestras competencias. Así piensan que no se les volverá a repetir en siglos lo que actualmente está sucediendo.

De todas formas, si con todo lo expuesto no tuvieran bastante y siendo conscientes, como en un principio he dicho, de que el tiempo juega a nuestro favor, siendo el Estado el que controla los presupuestos generales, porque siempre tendrá mayoría contra nosotros, preparará año tras año unos presupuestos que siempre sean poco favorables a nuestras inversiones de todo tipo y, sobre todo, en infraestructuras. Pensando astutamente que si un día logramos separarnos, el dinero de esos presupuestos generales, de los cuales nosotros ponemos el 20% del PIB, siendo sólo el 16% de la población, sea para que a la hora de la separación, ellos tengan un país preparado y nosotros un país arruinado. Lo han estado haciendo hasta ahora y lo intensificarán a partir de nuestra rendición.

Por todo lo reflejado en este escrito, propongo que no debemos dar ni un paso atrás, nos jugamos nuestro porvenir como pueblo y el futuro económico de nuestras generaciones futuras, prefiero pasar algunos años malos con la separación, que el panorama sombrío que puede representar el quedarnos en las circunstancias que describo. Puigdemont, esta tarde, adelante con la República.

Paco Martínez
Miembro de Súmate

Compartir