El derecho a votar sin represión

Votando el 1 de octubre

El último referéndum catalán reconocido por la legalidad española, se realizó en 2006, pronto hará 15 años. Pese a ser un referéndum legal, con texto aprobado en sedes parlamentarias y refrendado en la urnas, es una norma que no está vigente. L’Estatut de Catalunya, fue reinterpretado, anulado y modificado por un tribunal constitucional español con mandato caducado y que ha dado como resultado que a partir del 2010, la ley orgánica de autogobierno de Catalunya no cuenta con el aval democrático en las urnas.

Catalunya, pues, es hoy la única comunidad política en Europa donde se aplica una ley de autogobierno que no ha sido aprobada por su población. Artículos que son vigentes en otras comunidades están prohibidos en Catalunya por sentencia del TC.

La legalidad internacional no sólo defiende sino que  también obliga a promover el derecho a la autodeterminación de todos los pueblos. El estado Español, no obstante, se niega a que Catalunya  – y no solo a Catalunya- ejerza un derecho tan relevante que es el primero en figurar en el Pacto Internacional de Derechos Civiles y Políticos.

Lejos de aplicar y fomentar el derecho a la autodeterminación, el Estado español y sus cúpulas judiciales, políticas y administrativas, lo reprimen con todas sus fuerzas y para ello, castigan el derecho a manifestarse, a opinar, protestar pacíficamente e incluso a hablar la lengua propia de Catalunya, bajo el irrealista argumento de que pasa lo contario. No es cierto. En España se intenta hacer creer que en Catalunya no se puede hablar castellano. Es falso. Lea este escrito y mire en qué idioma se lo estoy explicando. No conozco ningún catalán que desprecie la lengua castellana. No puedo decir lo mismo cuando salimos de Catalunya a España.

Ahora, en Catalunya, lo que se permite en una huelga general o de taxistas se convierte en acusaciones de terrorismo por protestar si lo que se reclama es la autodeterminación y la amnistía, se criminaliza el independentismo. Hay represaliados, presos políticos por cantar y exiliados. Exiliados que son libres en Europa pero no en España. Cantantes que son libres en Europa y presos en el estado de Felipe VI. Políticos indultados que no pueden volver a dar clases en su universidad por ser un empleo público.

El Estado Español optó el 1 de octubre de 2017 por impedir de nuevo, el libre derecho a la autodeterminación de Catalunya. La represión posterior sólo se podrá reparar con una amnistía de esa represión injusta y poco creíble en Catalunya y en toda Europa. El 3 de octubre del 2017 lo dejó claro.

Ni las disputas entre los diferentes partidos independentistas, ni los conflictos internos en ellos, ni ningún sindicato despistado, apartará la voluntad legal, legítima y reconocida de la voluntad de Catalunya de decidir su futuro libre y democráticamente. Y el Estado Español tiene la obligación legal de promover ese derecho que es todo lo contrario a lo que hace.

En los próximos días y semanas Manel Bueno, el presidente de Súmate, que es la entidad de castellanohablantes que agrupa a independentistas y ciudadanas y ciudadanos que defienden la libertad a votar sin represión en Catalunya, les animará a firmar un manifiesto en favor del ejercicio al derecho a la autodeterminación y la amnistía para nuestro pueblo y por nuestro pueblo.

Demos una lección a los políticos que discuten demasiado entre ellos y unámonos en el apoyo a esta iniciativa, porque es legal, legítima y necesaria, y demostrará aquí y allí que el pueblo nunca falla. Al contrario, siempre superará a la represión, la falta de libertad o las estrategias partidistas de poco recorrido.

Les pido su apoyo a esta iniciativa.

Jordi Céspedes, Miembro de Súmate.

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