Replica sobre el artículo “En un mundo globalizado la independencia es prácticamente imposible”, publicado por el Lendakari Urkullu en El País el pasado 3 de diciembre

Palabras que sin mencionarlo, iban dirigidas a las pretensiones de Catalunya, levantando una emoción incontenible en toda la prensa del Estado Español.

El Lehendakari Urkullu tiene unas habilidades muy de alumno educado con los jesuitas en Deusto y la principal es el gran pragmatismo que abunda entre las personas formadas en esta universidad, este pragmatismo les lleva como en este caso a llevar lo que vulgarmente se dice “la ascua a su sardina”.

En este momento todo lo que sea rechazar la palabra independencia va a favor de quien la rechaza y en contra de quien la propone, Urkullu gana un plus para sus objetivos delante del Estado Español.

Pero se debería de aclarar qué quieren decir la mayoría de los catalanes cuando piden la independencia de España

No estamos pidiendo la independencia del mundo globalizado, somos conscientes de que en este mundo del siglo XXI, nadie es independiente, estamos pidiendo la independencia del Estado Español, que a su vez sigue siendo dependiente de la UE, cosa que una vez construyamos nuestra República, los catalanes continuaremos siendo dependientes como otros estados europeos.

Por lo tanto el señor Urkullu tiene razón, en este mundo globalizado nadie es independiente, pero los Estados aunque hayan cedido parte de su soberanía, todavía les queda la potestad de regir sus políticas internas para prepararse en las mejores condiciones de competencia ante los retos que deberán afrontar ante este mundo globalizado. Como somos conscientes que según el criterio mayoritario de los catalanes el Estado Español no lo está haciendo, es por lo que sin dejar de ser dependientes de UE, queremos hacer nuestro Estado, para tener las herramientas de competición con este nuevo mundo global del siglo XXI, y con nuestro progreso poder recuperar el Estado de Bienestar que se merece una población tan laboriosa, emprendedora y activa, que es la población catalana.

También dice Urkullu que el concepto independencia es antiguo, del siglo XIX, ya he explicado, que ese concepto antiguo no es el que la mayoría de los catalanes pretendemos aplicar.

Pero Urkullu debería aplicarse otro dicho castellano que dice “ver la paja del ojo de los demás y no ver la viga en el suyo”

Lo digo porque hablando de antigüedades tendríamos que repasar de donde viene ese injusto concierto Vasco, nada más ni nada menos del siglo XIX, de una guerra Carlista, supongo que después de este descubrimiento, el señor Urkullu siguiendo sus propios consejos, renunciara mañana mismo a dicho antiguo concierto

Por cierto un concierto que lleva a ser más solidaria con la recaudación de los Presupuestos Generales del Estado a la Comunidad de Murcia, que a la comunidad más rica de España que es Euskadi, el déficit fiscal que tiene Murcia con respecto a lo que ingresa y lo que le retornan es 2,13%, el de Euskadi un mísero 1,35%.

Todo esto a mí me parece muy poco moderno, por lo menos en este siglo XXI se ven muy pocos ejemplos en UE.

A todo ello, los que más se llenan la boca a la hora de defender la igualdad de los españoles (PSOE), ayudan con su apoyo a colaborar con un gobierno de Urkullu, que continuara con esas diferencias, sin plantear otro modelo de Cupo más solidario.

Sé que nos es popular la crítica al Concierto Vasco, pero he escrito lo que yo pienso, y si alguno opina que es envidia, pues yo le digo que sí es envidia y seguramente muy insana.

Paco Martínez- Miembro de Súmate y de la Sectorial de Jubilats de la ANC

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