Con una posible votación sobre la cuestión de la independencia de Cataluña a tan solo unas semanas, The Local habló con el nacionalista español confeso y profesor de Ciencias Políticas Ramón Cotarelo sobre las posibles serias consecuencias para España.

Fuente: The Local
Si el presidente de Cataluña Artur Mas ve sus deseos realizados, la gente de la región irá a las urnas el 9 de noviembre para participar en una votación sobre la cuestión de la independencia respecto al resto de España.
No hay garantías de que la «consulta» siga adelante. El parlamento español ha declarado ilegal la votación unilateral, mientras el presidente Mariano Rajoy ha dicho repetidamente que recurrirá ante el Tribunal Constitucional si Mas sigue adelante con sus planes.
Incluso personalidades dentro del partido gobernante en Cataluña están empezando a buscar otras opciones más allá de la votación, según un artículo publicado recientemente en el diario de centro-izquierda (?) El País.
Para buscar respuestas a estas preguntas The Local habló recientemente con Ramón Cotarelo, director de Ciencias Políticas en la universidad a distancia UNED.
Empecemos con el resultado más dramático posible. El 6 de octubre de 1934, el presidente de Cataluña Lluís Companys proclamó un Estado catalán independiente. Duró apenas diez horas antes de que las fuerzas españolas atacasen el parlamento catalán sofocando la rebelión. ¿Podría ocurrir lo mismo de nuevo?
No. España no va a invadir Cataluña, eso no va a ocurrir, y nadie lo considera una posibilidad seria.
Sin embargo no hay duda que Madrid y Cataluña se enfrentan a un grave conflicto. Y el tema real es que el gobierno central no tiene una respuesta a la situación en la mano.
¿Seguirá la votación adelante el 9 de noviembre incluso si el Tribunal Consitucional —como se espera— lo prohibe?
La realidad —y eso es importante tenerlo presente— es que los independentistas no tienen nada que perder. Tanto si es el ala más dura, como el partido ERC (izquierda) o la más moderada de CiU (partido gobernante, de centro), los nacionalistas están en una posición mucho más cómoda.
Esto se debe a que aún pueden decidir seguir adelante con la votación incluso si el Tribunal Constitucional la prohibe. Y la razón es que ven ese tribunal como una herramienta del gobierno central de todos modos.
¿Cómo de importante es el resultado de la votación del 18 de septoembre en Escocia? ¿Una victoria del ‘no’ hará disminuir el apoyo a una Cataluña independiente?
La votación en Escocia es muy importante por muchas razones. Muchos catalanes, por ejemplo, miran la votación y dicen, «Si ellos pueden votar, ¿por qué no podemos nosotros?».
El referendum escocés también rompe cualquier legitimidad a la posición del gobierno central español. Rajoy ha dicho varias veces que ningún país democrático puede respaldar un referendum sobre la soberanía territorial. Falso. Los canadienses lo han hecho dos veces con Quebec, y los británicos lo han hecho una con Escocia.
Lo importante de un referendum es que se lleva a cabo.
Un último apunte sobre esto: aunque Cataluña llama a su votación una «consulta», no hay duda que es realmente un referendum sobre el futuro de España.
El PSOE apoya una pretendida «tercera vía» sobre Cataluña, respaldando una España federal en la que Cataluña tenga más competencias. ¿Es esto posible, o es —como algunos han dicho— demasiado tarde?
En política todo es posible, y nunca es demasiado tarde. El problema es que el PSOE ha elegido la opción federal como la opción «menos mala».
Ese partido ha estado también veinte años gobernando y no hizo nada sobre Cataluña: la verdad es que ni están a favor de una Cataluña independiente ni son realmente federalistas. Su respuesta es una tirita.
¿La situación sería diferente si ahora el PSOE estuviera en el poder y no el Partido Popular (conservadores)?
No veo una gran diferencia entre el nacionalismo español de derechas o de izquierdas, pero hay una diferencia significativa en la actitud general.
El nacionalismo de la derecha española es muchísimo más de la tradición del nacionalcatolicismo, que fue la ideología dominante bajo la dictadura de Franco (y que tuvo a la Iglesia Católica controlando muchos aspectos de la vida pública en España). Y la manera de gestionar este problema que tiene el PP es utilizar su tradicional y brutal modo de actuar.
Lo hemos visto en comentarios del ministro Wert (Educación) sobre «españolizar» a los catalanes, y también en el rechazo de Rajoy de iniciar un diálogo apropiado con Cataluña.
Por otra parte, en 2006 el PSOE se equivocó al no respadar el nuevo Estatut de Cataluña, diciendo que habñia ido demasiado lejos al hablar de Cataluña como «nación», y que le daba demasiado poder. El resultado final fue un documento diluido.
Es una vergüenza terrible que España no se diera cuenta de la importancia de aquel Estatut a tiempo (el Estatut de 2006 sigue siendo el principal escollo entre el gobierno central y Cataluña).
Aún habiendo dicho esto, no creo que el PSOE hubiera actuado de manera tan agresiva hacia Cataluña como el PP.
¿Qué papel tiene la idea de una financiación desigual de las comunidades autónomas en el aumento significativo del nacionalismo español?
El dinero ha jugado obviamente un papel clave en el debate, y si miras los datos publicados por el gobierno español verás que las cuatro comunicades que pagan más a las arcas del estado son Madrid, Cataluña, Baleares y Valencia.
Eso significa que tres de las cuatro máximas contribuidoras son regiones donde se habla catalán.
Pero el lenguaje, la cultura y las diferencias legales son también clave para entender Cataluña. Cataluña tiene una historia muy profunda, y el presidente de la Generalitat es casi como una figura patriarcal para los catalanes — algo que la gente en el resto de España no entienden.
También debes recordar que Lluís Companys es el único presidente democráticamente elegido de Europa que fue ejecutado (Franco ordenó que fuera puesto ante un pelotón de fusilamiento en 1940). Así que los sentimientos llegan muy profundo.
¿Qué papel ha jugado la crisis económica española en incentivar el nacionalismo catalán?
La crisis ha jugado un papel, por supuesto: ha afectado todo en la vida española, como comprueban la mayoría de gente a final de mes.
Pero el problema clave en lo relativo a Cataluña ha sido la falta de un planteamiento democrático por parte del gobierno. Que no quema la menor duda: han actuado de manera franquista, siguiendo la tradición autoritaria española.
El PP no pudo ocuparse de ETA. El anterior gobierno del PSOE obtuvo progresos en ello, así que ahora el PP quiere su propia «medalla» por liquidar la independencia catalana.
¿Y cómo te sientes personalmente respecto del deseo de una votación sobre la independencia en Cataluña?
Eso es obviamente un tema complicado. Racionalmente, creo que los catalanes tienen el derecho a elegir y que debe ser respetado. Por otra parte, me entristecería ver que Cataluña se va.
Pero quizás una Cataluña independiente es el único modo de hacer que los españoles reconozcan la realidad de su país: hemos pasado de ser los gobernantes de un gran imperio a ser una pandilla de vagos.
España es un desastre, y mucho de eso se debe a la incompetencia de nuestras clases dirigentes, algo que en parte viene de siglos de ocupación.
Miremos Gibraltar, por ejemplo. ¿Qué otra gran nación europea permitiría a un poder extranjero controlar una parte estratégicamente importante de su territorio?
De lo que la gente tiene que darse cuenta es que el debate actual no es sobre la independencia de Cataluña, sino sobre el posible final de España, como actualmente existe.
Pero quizás ése sería el mejor efecto de la independencia de Cataluña: sería una gran sacudida para la nación, una que podría despertar a España de su estado de agonía y finalmente hacerla reaccionar, construyendose a sí misma sobre una nueva base.
2 respuestas a «Ramón Cotarelo: «Cataluña puede ser la sacudida que España necesita»»
Bravo.
Muy acertado todo lo que dice. Ese es el único patriotismo español que conozco, y es demasiado infrecuente. Él se dice nacionalista pero no lo es, del mismo forma que en realidad tampoco lo son la inmensa mayoría de catalanistas. Amar su país, preocuparse por él y ansiar lo mejor para él no es nacionalismo, es patriotismo. (No confundir con patrioterismo.) Hay menos patriotas que "nacionalistas españoles", que son en efecto nacionalistas pero no españoles. Un nacionalista español sería alguien que pusiera el interés nacional de España por encima del resto de países, tan por encima que justificara para él actos propios de injusticia. Pero cuando se habla de España se supone que también se habla de Cataluña, como parte del país, y que por lo tanto se desea lo mejor para Cataluña y se desea la unidad de España. Sin embargo los nacionalistas supuestamente españoles lo que desean es imponer a Cataluña su propia forma de sentirse españoles, su propia identidad prácticamente. Algunos desean (abiertamente o no) que Cataluña como pueblo desaparezca siendo asimilado, que la lengua catalana se degrade y la acabemos arrinconando los propios catalanes. Otros no desean eso pero desean cosas que insisten en ignorar que conducirían a lo mismo. Unos y otros obligan a los catalanes a escoger entre la vía de la decadencia y desaparición como pueblo, y la vía del ejercicio efectivo de su soberanía. A esto cabe añadir el espectacular maltrato económico a Cataluña, permanente desde la Transición, con recochineo e insultos encima. Eso no favorece en absoluto la unidad de España, por lo tanto son nacionalistas pero no españoles, sino de estar por casa, pueblerinos. En realidad son regionalistas, de una forma de regionalismo imperialista (tiene narices) que ni siquiera han inventado sino que lo copiaron de Francia. Tienen mentalidad de ocupante, se sienten con todo el poder en sus manos, y a muchos incluso les pone humillar a una tierra que en el fondo les produce envidia y complejo de inferioridad. De ahí viene gran parte del odio. Su forma de convertir en placer (sádico, pero placer) el sufrimiento de cierta inferioridad, es abusando de su fuerza, violentando a Cataluña y humillándola siempre que pueden (que es casi a diario).