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El presidente de Súmate, Eduardo Reyes, ha aprovechado la visita de Pedro Sánchez a l’Hospitalet de Llobregat, en el marco de su visita a Cataluña, para saludarle e insistir de nuevo en poder organizar una reunión entre el secretario general del PSOE y Súmate.
En diferentes ocasiones desde Súmate se ha intentado celebrar reuniones con diferentes dirigentes españoles, como Pedro Sánchez, Mariano Rajoy o Susana Díaz, pero hasta el momento ha habido silencios y negativas. La intención de dichos encuentros es la de trasladar una realidad de Cataluña que desde Madrid la mayoría de veces se obvia o se desconoce.
Desde Súmate queremos que conozcan de primera mano la realidad compleja y plural de Cataluña, la de muchos ciudadanos nacidos aquí o venidos de otras partes del Estado, que nos sentimos catalanes y españoles, y defendemos el derecho a decidir y la posibilidad de construir un nuevo país. Ciudadanos desengañados, muchos de trayectoria socialista y federalista, que hemos entendido que la solución pasa por las urnas, por cambiar la relación entre España y Cataluña desde el respeto, el reconocimiento mutuo y la democracia, sin que ello suponga ningún tipo de conflicto ni complejo de identidad, en una sociedad democrática, plural, diversa y madura como la catalana.
Pedro Sánchez ha emplazado a Eduardo Reyes a solicitar de nuevo dicha reunión, y esperamos que en esta ocasión se produzca y nos permita ofrecerle otra realidad de Cataluña, la de una mayoría social que existe y que trabaja por construir un nuevo país, desde su pluralidad y diversidad.

La asociación Súmate, formada por personas de identidad catalana y española nacidas aquí o venidas del resto del Estado, celebra el acuerdo alcanzado el pasado lunes que establece un ‘full de ruta’ de cara al próximo 27 de septiembre, y manifiesta su intención de sumarse y formar plenamente parte del mismo, y comprometiéndose a trabajar para hacerlo extensivo a otras organizaciones y sectores de la ciudadanía.
Tras el 9N y con el acuerdo para celebrar elecciones el próximo 27 de septiembre, era necesario avanzar, concretar y acordar los pasos a seguir a partir de ahora por parte de partidos y sociedad civil. Durante todo este tiempo Súmate ha seguido trabajando y manteniendo contacto con distintos actores y entidades para preparar los próximos meses, planificando las acciones e iniciativas con las que pretendemos alcanzar y hacer participar a la sociedad en este nuevo escenario que empieza, y que irán tomando forma las próximas semanas.
Ante la imposibilidad de celebrar un referéndum pactado y acordado con el Estado para conocer la opinión de los catalanes, y ejercer democráticamente nuestro derecho a decidir, Súmate considera importante que las elecciones del 27 de septiembre tengan carácter plebiscitario y permitan conocer la voluntad del pueblo catalán, y así se refleje de manera clara en los programas de las distintas candidaturas.
Es importante e imprescindible que, tal como establece este ‘full de ruta’ acordado, haya una apuesta firme por la recuperación del estado social y la regeneración democrática, la transparencia y la lucha contra la corrupción. Si queremos construir un nuevo país, sólo lo podemos conseguir desde el compromiso para hacerlo más limpio y socialmente más justo; distinto al que actualmente tenemos. Esa es la razón capital por la que este viaje vale la pena.
Es importante que el 27 de septiembre sirva para iniciar un verdadero proceso constituyente, con la participación de toda la ciudadanía, que nos permita hacer un país mejor. Es la única oportunidad que tenemos aquellos que queremos cambiar y mejorar la sociedad, ante la imposibilidad de que se permita un referéndum, o se produzcan cambios o reformas dentro del actual sistema, debido a la evidente falta de propuestas realistas por parte de los hasta ahora partidos mayoritarios del Estado, o quienes aspiran a ocupar su lugar.
Súmate comparte las líneas básicas de este ‘full de ruta’ y se suma al acuerdo unitario, y espera así mismo que se enriquezca con las aportaciones y la incorporación de más partidos y organizaciones que lo hagan aún más representativo, inclusivo y transversal y permita seguir llegando y sumando a más gente.
Los analistas no se quejarán. Vivimos uno de los momentos más complejos de nuestra historia política. En un tiempo breve, desplazamientos, correcciones, desembarcos, propuestas, pseudopropuestas y contrapropuestas se entrecruzan y ello, en un marco europeo muy tensionado.
Que nadie diga que Rajoy y los suyos no pasarán a la historia. Pocos gobiernos han sido más dañinos para las clases medias y trabajadoras. Desde su concepción neoliberal y su sometimiento a la Troika ha triturado a todas las capas populares hasta poner en peligro su propia existencia. No son necesarios muchos ejemplos: 24% de paro, 17% de la población en riesgo de exclusión, precariedad, degradación salarial, pérdida de todo tipo derechos, deuda pública del 100% del PIB, corrupción sin límites, Bankia y una multitud de desafueros en provecho propio, pagados por los ciudadanos.
El involucionismo no solo abarca a los aspectos económicos sino también a todos los aspectos de nuestra vida, educación, salud, derechos cívicos, leyes mordaza, reformas del código penal, atentados a los derechos civiles y, especialmente, contra las mujeres, resurgimiento del nacional catolicismo, uniformidad, falta de todo tipo de diálogo, recentralización, postración de las autonomías, abuso de la mayoría absoluta, etc.
La situación es tan grave que, algunas mentes bien pensantes de las élites económicas y políticas madrileñas están buscando recambios que suavicen tanto despropósito. Y a los populares, para oponerse a la maniobra, solo se les ocurre “denunciar” que Ciudadanos no es de fiar porque es oriunda de Catalunya.
Pero, ¿es el reformismo una respuesta a esas políticas? ¿Pueden, los que promovieron y se han aprovechado durante lagos años del régimen surgido de la transición del 78, constituir una alternativa de profundización democrática en lo económico, lo político y lo social?
A los unos y a los otros hay quien les llama casta. Es decir miembros de una clase especial, jerárquica y endogámica, que no se mezcla con los ciudadanos, simplemente los utiliza y se aprovecha de ellos, que cuida de sus privilegios y, se alterna en el poder con oponentes de su misma condición, procurando diferenciarse mediante códigos ideológicos puramente instrumentales y, siempre, al servicio de las mismas élites económicas, financieras y especulativas.
En la actualidad, en el reino de España, padecemos una casta con costra, consolidada en sus dos facetas, la involutiva y la autoproclamada reformista. Ahora, el reformismo, defiende una tenue modificación de la Constitución, a sabiendas de que ello es imposible, atendida la empanada ideológica de su electorado, los intereses que efectivamente representan, y la imposibilidad de alcanzar las mayorías parlamentarias necesarias para promover un cambio constitucional por pequeño que este sea.
Este panorama podría verse alterado. En el campo del reformismo están surgiendo dos iniciativas. Una, con un discurso de centro derecha moderno, que pretende suavizar la deriva ultra del PP. El otro, que nace con un lenguaje de socialdemocracia radical y que, en pocos meses, se ha ido difuminando hacia posicionamientos ideológicos cada vez con menos mordiente con conceptos y compromisos cada vez más indeterminados. A la caza del voto, el laboratorio de los tecnócratas de la politicología madrileña ha ido elaborando fórmulas indefinidas, de uso universal, asumibles tanto por la izquierda como por la derecha.
No es sorprendente que, confundido, un ultraderechista como Saenz de Ynestrillas pidiera el ingreso en Podemos alegando que su discurso es lo más parecido al de la falange auténtica. Es como el de José Antonio “pero dulcificado”, dice.
¿Estamos en los albores de una nueva casta? Los que sufrimos la transición del 78, no podemos dejar de comparar el “que se mueva no sale en la foto” con las abusiva utilización de la “lista de los candidatos de Iglesias” en las elecciones internas de Podemos. Tampoco podemos dejar de comparar consignas como a la “OTAN de entrada no” y relacionarlos con mantras como el de los de “arriba y los de abajo”.
Cuesta adivinar, en el reformismo, voluntad transformadora y, menos aún, rupturista. Más allá de la retórica, de sus frases progresivamente vacías, nos preguntamos porque proponen “reformas” y no la apertura de un proceso constituyente que movilice a la ciudadanía, anule los efectos negativos de la transición, que se defina por la república y la abolición de la monarquía, por la efectiva separación de poderes y el establecimiento de un verdadero estado de derecho, que permita perseguir a los corruptos de antes, de ahora y del futuro con toda rotundidad, por un sistema fiscal que posibilite una verdadera distribución de los recursos entre los ciudadanos y el establecimiento de una sistema que desarrolle la democracia económica, política y acabe con el poder de los bancos, de las eléctricas, de los grupos de presión de las élites extractivas, desarrolle una política de paz, convivencia y solidaridad con los pueblos del mundo, libere a la mujer y ponga fin a la sociedad patriarcal que la explota y desplace a la Iglesia Católica y sus instituciones al ámbito de lo privado sin prebenda alguna del estado y que, cuando hable de derecho al trabajo, éste sea en condiciones y bien retribuido y cuando se refiera derecho a la vivienda o la sanidad éstas sean sea dignas y al alcance de todos los ciudadanos…
No es un problema de componer, apedazar, enmendar o reformar una constitución obsoleta.. Es necesario romper, deconstruir y levantar una nueva sociedad.
Por ahora, solo en Catalunya se dan las condiciones para que se produzca la ruptura. Ruptura con el sistema constitucional surgido del franquismo, con una monarquía cuya única fuente de legitimidad está en la imposición del “atado y bien atado”, con un estado que no reconoce la soberanía de los pueblos que lo componen, ruptura con un sistema político y institucional quebrado, ruptura con un sistema basado en la injusticia social permanente.
La ruptura, en Catalunya, se expresa mediante la declaración de independencia y la proclamación de la República Catalana. La ruptura exige una importante movilización y la participación de las clases populares en la redacción de la constitución. Debemos propiciar un extenso y profundo debate sobre como queremos que sea nuestro futuro. No es un tema que se pueda delegar. Tampoco se puede dejar el campo libre a las élites ni a los despachos de los grupos de presión.
Nos hallamos ante una oportunidad, la de instituir una sociedad libre justa y socialmente avanzada, la República catalana llama a nuestra puerta, no la dejemos pasar. Luchemos porque la democracia y la participación penetren en la economía y en la política, defendamos los derechos sociales.
Que el pueblo sea motor de la historia. No es necesario repetir los mismos errores. No dejemos que otros cocinen nuestro futuro. Por una república Catalana Independiente.
Alfredo Bienzobas
Fuente: La Cisalla num. 11, 1 de marzo de 2015
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La opinión expresada en este articulo pertenece únicamente a su autor/a y no refleja necesariamente la posición de SÚMATE como colectivo.
La palabra independencia no entra en los barrios obreros, dicen algunos que no han hecho nada para que así sea, y se quedan tan tranquilos, como si esperaran que fueran otros quien la lleve.
Que no se preocupen: nosotros desde Súmate lo hemos hecho, lo hacemos y lo seguiremos haciendo. Somos conscientes lo difícil que supone para los nuestros confiar en palabras huecas; las han oído ya muchas veces y en la mayoría de los casos, los resultados ha sido dejarlos donde siguen estando ahora, en la pobreza, en la injusticia, en el abandono. ¿Como convencerles ahora, de que esta vez va en serio?
La independencia de Cataluña no es un invento de la casta.
Estamos convencidos que, en este momento histórico, el liderazgo de una negociación con el Estado español y cualquier salida a los problemas actuales no pasan por un pacto entre las burguesías catalanas y españolas, sino en la exigencia y la presión generada por la sociedad civil organizada; hoy en día el poder está en esta sociedad civil, está en nuestras manos.
No sé si haremos una revolución, dependerá de las fuerzas políticas que gobiernen en ese momento. Pero lo que si tengo seguro es que lo que estamos haciendo es revolucionario, es una fuerza que va de abajo a arriba, y que bien llevada lo puede cambiar todo.
En Súmate tenemos claro que la independencia de Cataluña es hija de una gran necesidad de cambio y en ese cambio real queremos con todas nuestra fuerzas estar presentes. Que nuestros barrios, nuestra gente, todos los que formamos este país, tengamos el espacio y el protagonismo que nos pertenece para construir juntos el futuro.
La gente quiere respuestas nuevas, y oportunidades nuevas. Quiere un país libre de corrupción, más justo, donde haya un reparto de recursos y cargas más equitativo, con una lucha incansable contra la corrupción y el fraude fiscal, en el que haya una renovación del sistema y exista una separación de poderes real, con unos gobernantes que sean servidores públicos a los que poder fiscalizar, controlar y substituir si no cumplen con el programa prometido, y en el que poder mantener y garantizar nuestros derechos y el estado de bienestar.
La gente quiere que la mayor preocupación de su gobierno sea la resolución de sus problemas, porque está en juego su futuro, su día a día, y no un simple cambio de banderas, alimentado únicamente por una ilusión identitaria y que no comporte cambios reales.
La política la haces o te la hacen.
Estamos dispuestos a exigir que todo esto se cumpla, y estamos dispuestos a dejarnos la piel. Es el momento de seguir trabajando para sumar más gente, y conseguir una mayoría para construir juntos un nuevo país. Es posible, y todos tenemos que ser parte de ello. En catalán hay un refrán que dice ‘a la taula d’en Bernat qui no hi és, no hi és comptat’. Estamos convencidos que en este momento histórico, si no estamos no seremos contados. Y tenemos que contar todos.
Paco Martínez
Miembro de Súmate

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Ahora es la hora de sumar

Ahora es la hora de sumar
Hace año y medio inicié una aventura que me llevó a impulsar un proyecto como Súmate. No estuve solo; Súmate se compone de muchísimas personas, de toda Cataluña, que todos estos meses se han dedicado a entregar ganas, esfuerzos y el tiempo que no tenían, trabajando incansablemente con un claro objetivo: sumar, sumar y sumar cada vez más gente para construir juntos un nuevo país.
La aparición de Súmate fue recibida con alegría, por esperada, por unos; pero también con sorpresa (incluso escepticismo) por parte de otros. Algunos, de un lado y otro, se quedaron atónitos al descubrir que se reclamaban protagonistas del proceso que vive hoy Cataluña mucha gente que se siente plenamente catalana, tanto o más como los nacidos aquí, sin dejar por ello de sentirse también plenamente españoles. Sin complejos.
Es precisamente lo que reivindicamos: que es perfectamente compatible la catalanidad y españolidad de gran parte de la sociedad catalana, sin que ello genere ningún tipo de conflicto, y defender al mismo tiempo la necesidad de cambiar un marco político, el español, que ha demostrado estar completamente agotado, para construir un nuevo país. No luchamos en contra de nada ni nadie; luchamos para construir, entre todos, un nuevo proyecto que permita cambios y reformas que son imposibles dentro del sistema español, y que son imposibles de conseguir de otra manera.
Durante todo este tiempo hemos intentado hablar con mucha gente. Hemos llamado a la puerta de todo el mundo: partidos (todos), sindicatos, asociaciones de vecinos… (algunos, como Mariano Rajoy, Susana Díaz o Pedro Sánchez, siguen sin querer escucharnos). Hemos hablado con desconocidos, con nuestros vecinos, con nuestros familiares, con nuestros amigos; hemos realizado más de 500 charlas por todo el territorio, repartiendo cientos de trípticos en las calles, campañas para llegar a medio millón de hogares, vídeos… Y lo más importante: hemos escuchado mucho.
Porque la mejor manera de hacer llegar nuestras razones y nuestros motivos es simplemente escuchar los miedos y las dudas de nuestra gente. Porque sus miedos y sus dudas son y han sido las nuestras. A todos nos preocupan las situaciones que vivimos, que compartimos, y todos necesitamos encontrar juntos una solución. Esa solución dependerá exclusivamente de nosotros, porque Cataluña será lo que los catalanes queramos que sea. Democráticamente en las urnas, que es donde se expresan las mayorías, silenciosas o no. Recuperando la soberanía que como ciudadanos nos han arrebatado.
No hacemos otra cosa que lo que ya hicieron nuestros padres, nuestros abuelos, o nosotros mismos, cuando tomamos en su día la importante (y dura) decisión de abandonarlo todo — hogar, familia, la tierra donde nacimos, buscando un futuro mejor. En Cataluña lucharon y trabajaron sin que nadie les regalara nada, y hoy Cataluña es como es, en gran parte, gracias a todas estas personas. Nadie puede discutir su catalanidad, sin que tuvieran (tuvieramos) nunca necesidad de renunciar a ser lo que somos, tambien a nuestra identidad, nuestras raíces o nuestra lengua. Porque Cataluña es una tierra de suma.
Hoy, como entonces, se nos presentan grandes retos y decisiones importantes. Hoy somos nosotros padres, o abuelos, y nos toca luchar por el futuro de nuestros hijos y nietos. Tenemos que seguir construyendo Cataluña entre todos. Es nuestra, es de nuestros padres y será la de nuestros hijos. Y queremos dejarles un país mejor, un país que funcione, un país que merezca la pena y del que puedan sentirse orgullosos. Un país que garantice su bienestar, más justo y más democrático.
El Estado español ya no nos puede ofrecer todo eso. Estamos viendo como, día a día, caminamos hacia una involución aterradora. Padecemos una situación fiscal injusta, con déficits de inversión crónicos por parte del Estado. Las desigualdades se van acrecentando mientras van reduciendo cada vez más el estado del bienestar. El sistema institucional y político, aquí y allí, da muestras de una podredumbre y corrupción insólitas. La democracia y las libertades se ven cada vez más limitadas, vulnerando la separación de poderes o con leyes completamente retrógradas como la ‘Ley Mordaza’, mal llamada de Seguridad Ciudadana. Y lamentablemente es imposible que se lleven a cabo las reformas que acaben con todo ello. Seamos realistas: el mecanismo de reforma constitucional hace honor al ‘atado y bien atado‘, por muchas ofertas que nos quieran vender a última hora.
En Cataluña nos hemos puesto en marcha. El 9N representó la culminación de un proceso destituyente, que plantó cara a todo ese sistema agonizante y lo superó. Ya no valen Tribunales Constitucionales cuestionados, partidistas y parciales. Ya no valen amenazas ni discursos del miedo. Porque la gente ya no tiene miedo. Es el momento de iniciar el proceso constituyente que conduzca a construir un país diferente, esa otra España con la que soñabamos muchos, esa España que no nos han dejado hacer. De las dos Españas, la que siempre ha perdido. Eso es Cataluña: ahora solo depende de nosotros.
La independencia no es un capricho, ni un cambio de bandera, ni es la solución mágica de nada. No es el objetivo ni el punto de llegada; es el punto de partida. Es el instrumento que permitirá construir de nuevo, intentando esta vez no repetir errores. Y si los cometemos, seremos los únicos responsables, siendo dueños de nuestros errores y de nuestros aciertos. Y la independencia no es dar la espalda a España, ni renunciar a nuestras raíces y a nuestra identidad. Seguiremos siendo solidarios, algo que ha demostrado siempre Cataluña. Pero conseguiremos cambiar la relación actual de sumisión por una de igualdad y respeto. De tu a tu, trabajando juntos.
Es imprescindible por ello convocar elecciones e iniciar una nueva etapa. El 9N los ciudadanos, la sociedad civil y los partidos políticos trabajamos juntos por un mismo objetivo, desde la pluralidad y la transversalidad. Necesitamos esa unidad de acción, y abandonar debates estériles sobre las formas, en lugar de ir al fondo: el objetivo. El formato para llegar no será más que un medio, y no se debe optar por aquel que genere tensiones y aleje potenciales apoyos, sino por aquel que consiga sumar más, a todos, en el mismo objetivo, y que ayude a obtener y aglutinar una mayoría clara y plural de ciudadanos a favor del proceso.
La gente está esperando que les escuchen y que les den respuestas. Si no lo hacemos nosotros, podemos perder la oportunidad. No nos encerremos, no perdamos más tiempo ensimismados entre los que ya estamos, entre los convencidos, entre los que lo tenemos claro. Necesitamos ser más: ahora es la hora de sumar.
Eduardo Reyes.
Presidente de SÚMATE
Presidente de SÚMATE
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La opinión expresada en este articulo pertenece únicamente a su autor/a y no refleja necesariamente la posición de SÚMATE como colectivo.
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Ahora es la hora de sumar
La sociedad catalana tiene en estos momentos un reto que es a la vez una esperanza: tenemos la oportunidad de iniciar un proceso que permita a sus ciudadanos ser protagonistas de su futuro y construir entre todos un país mejor.
Ante el escenario Súmate quiere manifestar que:
1- Valoramos positivamente la iniciativa del President de la Generalitat para avanzar en el ejercicio del derecho a decidir nuestro futuro, a pesar de todos los impedimentos del Estado español, convocando unas elecciones que expresen un mandato democrático y la voluntad de los catalanes. Su propuesta debe ser recibida, debatida y analizada por los distintos partidos y la sociedad civil con el rigor que merece.
2- Estamos convencidos de que sabremos encontrar la mejor fórmula que exprese la pluralidad que tiene el país, y que permita sumar todos los actores y sensibilidades que compartimos el objetivo de construir un país mejor.
3- El debate debe dejar de lado apriorismos o lealtades de partido, sin descartar de entrada ninguna opción electoral, y basarse en elementos de análisis que permitan encontrar la mejor manera de llegar y convencer a indecisos y asegurar que ningún voto independentista vaya a parar, por el motivo que sea, a opciones no independentistas.
4- El formato por el que se opte finalmente, sea con una o varias listas, debe tener como objetivo fundamental el maximizar el apoyo social y obtener una amplia y clara mayoría.
Desde Súmate tenemos claro igualmente que sea cual sea la fórmula, si es fruto del consenso y de la generosidad de todos los actores, tendrá nuestro apoyo.
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Carteles 9N

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Mariano, Alicia, Soraya…

Ayer en el barrio de Baláfia de Lleida, con motivo del acto de SÚMATE en el que intervinieron como ponentes Eduardo Reyes y Manuel Puerto y que moderó brillantemente Toni Baro, se produjo un hecho lamentablemente excepcional pero que considero maravilloso y hasta emotivo.
Os explico: entre los asistentes acto había tres personas unionistas, cercanas a SCC. Después de escuchar educadamente las intervenciones, y ya en el turno de preguntas, entre otras personas, pidieron la palabra y explicaron con contundencia y rotundidad sus posturas. Se produjo un interesante y en ciertos momentos tenso debate, donde las descalificaciones más fuertes que se pudieron escuchar, fueron del del estilo de «hala… hala… qué dices» o «esto no es verdad».
Ayer, precisamente el día que conocimos, que la consulta no se iba a celebrar, al menos de la forma que sería deseable, en Lleida, de forma espontánea pero no casual, se produjo el primer acto de debate, a nivel popular y de la calle (al menos que yo tenga conocimiento), democrático y participativo. Como hubiésemos deseado que hubiesen habido miles, en una campaña normal, para una consulta normal, en un país normal, y como ocurrió en Escocia, por cierto, un país normal dentro de un estado democrático.
Mariano, Alicia, Soraya… si ayer hubieseis estado en Baláfia, dudo que hubieseis entendido lo que es DEMOCRACIA, pero al menos se os hubiese borrado esa sonrisa estúpida de estos últimos días y que sólo entiende una parte de vuestro electorado en España. Ayer entendí que los unionistas demócratas (mayoría o minoría, de momento no lo podremos saber) también quieren hablar y debatir.
Mariano, Alicia, Soraya… y demás personas que se puedan sentir aludidas: el día que explicaron en clase la DEMOCRACIA, vosotros faltasteis y cada vez que os examinan de DEMOCRACIA en Europa, o bien tenéis que copiar, o bien sacáis descaradamente la chuleta de la Constitución.
Por favor, venid a Cataluña! Esta Cataluña tan cercana y cada vez más lejana, a ver si aprendéis algo! Toma! Toma! Y toma, fractura social! Sinvergüenzas, más que sinvergüenzas!!! Y me alegro de poder expresarme en español, porqué en catalán sería «pocavergonya», y vosotros no teneis nada de vergüenza ni dignidad.
No os vais a salir con la vuestra de fracturar la sociedad catalana, más de lo que ya lo habéis hecho empobreciendola y expoliando nuestro estado del bienestar. SÚMATE y millones de catalanes demócratas, independentistas y unionistas nos vamos a encargar de ello! No se, ni como, ni cuándo vamos a votar! Pero con esta «peña» vamos a conseguir la libertad…!
Llorenç López
Miembro de SÚMATE
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La cultura, el arte, los creadores artísticos siempre han sido una voz importante en los grandes momentos de la historia moderna de Cataluña. Y como no podía ser de otro modo, y teniendo en cuenta el momento histórico que vivimos como país, los artístas también tenían que estar presentes.
Por eso, desde una serie de entidades de la sociedad civil catalana, creímos conveniente tirar adelante el proyecto #artveuivot, artistas por el derecho a decidir para poder dar la palabra a los creadores de nuestro país y que, a través de sus obras, pudiesen expresar sus inquietudes, y las de la sociedad catalana, en relación con el momento político y social actual. 80 artístas, de lo bueno y lo mejor del país, han participado con obras a favor de poder votar y también a favor del Sí-Sí.
Os animamos a ir a ver la exposición de las obras originales al Museu d’Història de Catalunya (Palau de Mar, Plaça de Pau Vila, 3, Barcelona) hasta el 2 de noviembre. Después visitará Reus, Lleida, Girona y Sabadell.
Pero sobre todo os animamos a hacer difusión de las obras a través de las redes sociales. Colgadlas, retuiteadlas, participad con imágenes y obras vuestras con el hashtag #artveuivot en twitter e instagram, imprimidlas y colgadlas por ahi… Podeis encontrar las obras en la web www.artveuivot.cat.
facebook: facebook.com/Artveuivot
twitter: @Artveuivot
