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Súmate ofrece a Pedro Sánchez otra realidad de Cataluña

El presidente de Súmate, Eduardo Reyes, ha aprovechado la visita de Pedro Sánchez a l’Hospitalet de Llobregat, en el marco de su visita a Cataluña, para saludarle e insistir de nuevo en poder organizar una reunión entre el secretario general del PSOE y Súmate.
En diferentes ocasiones desde Súmate se ha intentado celebrar reuniones con diferentes dirigentes españoles, como Pedro Sánchez, Mariano Rajoy o Susana Díaz, pero hasta el momento ha habido silencios y negativas. La intención de dichos encuentros es la de trasladar una realidad de Cataluña que desde Madrid la mayoría de veces se obvia o se desconoce.
Desde Súmate queremos que conozcan de primera mano la realidad compleja y plural de Cataluña, la de muchos ciudadanos nacidos aquí o venidos de otras partes del Estado, que nos sentimos catalanes y españoles, y defendemos el derecho a decidir y la posibilidad de construir un nuevo país. Ciudadanos desengañados, muchos de trayectoria socialista y federalista, que hemos entendido que la solución pasa por las urnas, por cambiar la relación entre España y Cataluña desde el respeto, el reconocimiento mutuo y la democracia, sin que ello suponga ningún tipo de conflicto ni complejo de identidad, en una sociedad democrática, plural, diversa y madura como la catalana.
Pedro Sánchez ha emplazado a Eduardo Reyes a solicitar de nuevo dicha reunión, y esperamos que en esta ocasión se produzca y nos permita ofrecerle otra realidad de Cataluña, la de una mayoría social que existe y que trabaja por construir un nuevo país, desde su pluralidad y diversidad.

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Comunicado: Súmate se suma al ‘full de ruta’

La asociación Súmate, formada por personas de identidad catalana y española nacidas aquí o venidas del resto del Estado, celebra el acuerdo alcanzado el pasado lunes que establece un ‘full de ruta’ de cara al próximo 27 de septiembre, y manifiesta su intención de sumarse y formar plenamente parte del mismo, y comprometiéndose a trabajar para hacerlo extensivo a otras organizaciones y sectores de la ciudadanía.
Tras el 9N y con el acuerdo para celebrar elecciones el próximo 27 de septiembre, era necesario avanzar, concretar y acordar los pasos a seguir a partir de ahora por parte de partidos y sociedad civil. Durante todo este tiempo Súmate ha seguido trabajando y manteniendo contacto con distintos actores y entidades para preparar los próximos meses, planificando las acciones e iniciativas con las que pretendemos alcanzar y hacer participar a la sociedad en este nuevo escenario que empieza, y que irán tomando forma las próximas semanas.
Ante la imposibilidad de celebrar un referéndum pactado y acordado con el Estado para conocer la opinión de los catalanes, y ejercer democráticamente nuestro derecho a decidir, Súmate considera importante que las elecciones del 27 de septiembre tengan carácter plebiscitario y permitan conocer la voluntad del pueblo catalán, y así se refleje de manera clara en los programas de las distintas candidaturas.
Es importante e imprescindible que, tal como establece este ‘full de ruta’ acordado, haya una apuesta firme por la recuperación del estado social y la regeneración democrática, la transparencia y la lucha contra la corrupción. Si queremos construir un nuevo país, sólo lo podemos conseguir desde el compromiso para hacerlo más limpio y socialmente más justo; distinto al que actualmente tenemos. Esa es la razón capital por la que este viaje vale la pena.
Es importante que el 27 de septiembre sirva para iniciar un verdadero proceso constituyente, con la participación de toda la ciudadanía, que nos permita hacer un país mejor. Es la única oportunidad que tenemos aquellos que queremos cambiar y mejorar la sociedad, ante la imposibilidad de que se permita un referéndum, o se produzcan cambios o reformas dentro del actual sistema, debido a la evidente falta de propuestas realistas por parte de los hasta ahora partidos mayoritarios del Estado, o quienes aspiran a ocupar su lugar.
Súmate comparte las líneas básicas de este ‘full de ruta’ y se suma al acuerdo unitario, y espera así mismo que se enriquezca con las aportaciones y la incorporación de más partidos y organizaciones que lo hagan aún más representativo, inclusivo y transversal y permita seguir llegando y sumando a más gente.
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La Unión Europea debe respetar las nuevas naciones

No hay ninguna base para excluir a Cataluña y Escocia de la UE si votan por la independencia. Su pertenencia a España y Gran Bretaña es un asunto español y británico, en el que la UE no tiene competencia.

Han habido numerosos rumores sobre la expulsión de escoceses y catalanes de la UE si votan a favor de la independencia respecto a Gran Bretaña  y España.
Recientemente, el presidente de la Comisión Europea, Manuel Barroso, se vió obligado a presionar a los escoceses. Especialmente España protege la unidad del país y está presionando para que la UE apoye a los actuales estados miembros, en lugar de permanecer neutral en la disputa entre los diversos pueblos de los países miembros.
Las amenazas de exclusión de la UE son puramente políticas. No hay base legal alguna en los tratados de la UE para expulsar de la Unión a un pueblo. Este extremo tan solo podría ocurrir legalmente mediante una modificación de los Tratados vigentes por unanimidad de los 28 estados miembros.
Este también fue el método por el que Groenlandia se retiró de la CE el 1 de enero de 1985 tras un referendum en febrero de 1982.
Del mismo modo, no hay ninguna disposición en los tratados sobre la concesión de derechos a las regiones que se convierten en estados. También esto requiere de una enmienda unánime de los tratados. Por tanto, se deberá encontrar una solución común.
Hay bases legales fuertes para resolver un conflicto de estas características. Según los tratados, todos los países europeos tienen el derecho de perteneeer a la UE si cumplen con diversos criterios.
Cataluña y Escocia evidentemente cumplen todos los criterios, ya que las leyes de la UE están en vigor en ambas regiones, por encima de toda la legislación regional y nacional. Así es ahora, y así será también cuando hayan votado por la independencia. 
La más importante de las preguntas abiertas de la negociación será la representación de las nuevas naciones en los órganos de la Unión. ¿Se deben tratar como naciones independientes y tener sus propios miembros en la Comisión Europea, Consejo de Ministros así como sus propios miembros en el Parlamento Europeo? ¿Deberían solicitar ser miembros siguiendo las directrices de los tratados para la admisión de nuevas naciones? En este caso, Escocia y Cataluña se verían obligadas a aceptar el euro como moneda. Gran Bretaña y Dinamarca cuentan con excepciones. Nosotros [los daneses] podemos decidir si queremos substituir las coronas por la moneda comunitaria. Los nuevos estados miembros no lo pueden decidir
Cataluña tiene el euro pero no tiene ninguna intención de contar con moneda propia. Escocia utiliza la libra británica y si se independiza deberá hacer un acuerdo con Gran Bretaña, crear una moneda propia o bien aceptar el euro.
Cuando en 1993 Checoslovaquia se dividió en Chequia y Eslovaquia, los dos nuevos países fueron tratados como naciones independientes. Los dos obtuvieron más tarde una representación correspondiente a la de otros países de la misma población. No se les castigó por el hecho de haberse separado.
Muy al contrario, los dos países obtuvieron en conjunto una representación mucho mayor que si hubieran solicitado la admisión como Checoslovaquia.
Si Cataluña  y Escocia reciben un trato menos favorable, pueden ir al Tribunal de Justícia de la Unión Europea y quejarse por discriminación respecto a otras naciones. No será fácil encontrar argumentos legales para rechazar un caso como este. La discriminación nacional está explícitamente prohibida por los tratados.
El Derecho de autodeterminación de los pueblos es un derecho internacional también reconocido por la UE. 
¿Significa esto que cualquier enclave puede formar su estado propio y reclamar los derechos de estado? ¿Puede la City de Londres independizarse de Gran Bretaña y obtener representación propia en la UE y en Naciones Unidas? Difícilmente, ya que no se trata de una nación con un pueblo diferenciable respecto a Gran Bretaña como unidad nacional especial.
Puede haber casos que estén en el límite y se hagan difíciles de decidir. Pero nadie puede poner en duda que tanto Escocia como Cataluña son dos naciones viables.
Gran Bretaña ha decidido que Escocia pueda votar sobre la independencia. Cataluña ha decidido lo mismo, pero España está en contra.
Escocia puede convertirse en un país como Dinamarca y añadirse a la cooperación nórdica y estar representada en la UE como lo está Dinamarca en la UE y en Naciones Unidas. Con un comisario, un puesto en el Consejo de Ministros y 13 representantes en el Parlamento Europeo. Para obtener esta representación es necesaria la revisión unánime de los tratados para la inclusión de nuevos estados miembros. Pero el punto clave radica en que los nuevos países ya forman parte de la UE.
No hay ninguna base para excluir a Cataluña y Escocia de la UE si votan por la independencia. Su pertenencia a España y Gran Bretaña es un asunto español y británico, en el que la UE no tiene competencia. En cualquier caso, las competencias españolas y británicas no son suficientes para expulsar de la UE dos naciones por el hecho de votar a favor de la independencia.
Los dos estados madre también estarían, por tanto, obligados a encontrar una solución si Escocia y Cataluña deciden independizarse.
El hecho de que la independencia se contagie a los vascos y otras naciones, y surjan muchos pequeños estados en la UE, llevará a una revisión general de la representación de los países de la UE. Los países grandes han mostrado reticencias a que todos los estados miembros tengan un comisario.
Probablemente se convocará una reunión de gobiernos de los estados miembros de la UE en 2015 por otros motivos. 
El Parlamento Europeo quiere volver a intentar convertir los tratados en una consitución.
Alemania quiere tener el control sobre las leyes de presupuestos de los diferentes países como condición para continuar con la contribución alemana a la supervivencia del euro. Si Escocia y Cataluña deciden independizarse, puede producirse un debate específico sobre cómo se deben organizar tanto las naciones como las regiones europeas.
La UE prohibe la discriminación contra las minorías nacionales, y esta directriz la considero fruto de mi obra en la UE. Fui invitado a hablar a la minoría alemana en Dinamarca, en su centro de enseñanza en Sankelmark, en el sur de Schleswig (Alemania). Les tenía que hablar de políticas agrarias en la UE y lo hice en sønderjysk [dialecto danés del sur de Jutlandia] que es la lengua común entre daneses y alemanes de la región fronteriza. Durante la pausa comí con el líder de la minoría danesa del sur de Schleswig, Anke Spoorendonk, y el líder de la minoría alemana del norte de Schelswig (Dinamarca), Hans Heinrich Hansen. Nos pusimos de acuerdo en formular una propuesta de prohibición de discriminación de las minorías nacionales en la Carta de los Derechos Fundamentales de la UE.
Formé parte de las dos convenciones y no tuve dificultades en llevarlo a cabo. La disposición fue posteriormente incluída en el Tratado de Lisboa. De joven, con una mentalidad danesa en Aabenraa (Dinamarca), jamás habría soñado que habría colaborado a crear unos derechos conjuntos para danesos y alemanes en la región fronteriza y para todas las nacionalidades de la UE. A menudo he hablado en otros países sobre la forma ejemplar como hemos resuelto el tema fronterizo entre Dinamarca y Alemania.
Hans Peter Hansen, fue un gran referente para los habitantes del sur de Juntlandia antes de la reunificación [cambio de dominio alemán a danés de la región de Nordschleswig/Sønderjylland en 1920 mediante referendum] ya que estableció buenas relaciones con los miembros alemanes del Reichstag en Berlín, mientras que nunca dejó de lado su labor: conseguir que mis abuelos y otros pro-daneses del norte de Schleswig volviesen a Dinamarca. Los de mentalidad alemana aceptaron la redefinición de las fronteras porque así se decidió por votación en tres zonas.
H. P. Hansen tan solo quería a aquellos que se sintieran daneses. Respetó a nuestros vecinos alemanes, incluso después de haber caído en la Primera Guerra Mundial. Mi abuelo fue herido como soldado alemán durante la Guerra, pero yo nunca le oí decir ni una mala palabra contra los alemanes. Somos dos naciones diferentes y nos sentimos mejor como buenos vecinos. Los daneses entienden los principios de las minorías nacionales, las fronteras y el derecho de autodeterminación de los pueblos. Ojalá estos principios se puedan extender a toda Europa. Con o sin Escocia y Cataluña como naciones independientes.

Jens-Peter Bonde
Ex diputado del Parlamento Europeo

Fuente: Jyllands Posten 05.03.2014
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La opinión expresada en este articulo pertenece únicamente a su autor/a y no refleja necesariamente la posición de SÚMATE como colectivo.
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Encuentro con Susana Diaz

En cuanto tuvimos conocimiento que Susana Diaz, presidenta de la Junta de Andalucía, tenía previsto desembarcar en Cataluña en el marco de la campaña que tanto PSOE como PP han llevado a cabo estos días, solicitamos poder tener un encuentro con ella, sin ningún resultado.
Finalmente hemos podido abordarla para saludarla y explicarle lo que no quiere oir, o no le quieren contar: ¿por qué cada vez más andaluces y españoles estamos a favor de construir un nuevo país? ¿por qué tienen miedo a escucharnos?

Foto: @marinaftorne

Esto es lo que queremos que oiga Susana Díaz

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Presentación de SÚMATE Barcelona

Ayer 31 de enero de 2013 SÚMATE presentamos de forma oficial la territorial de Barcelona con el lema «En democracia no hay fractura» en la sala de actos de la sede de CCOO ante más de 350 personas.

Súmate quiso presentarse en Barcelona y demostrar que en democracia no hay fractura, porque cualquier tipo de ideal ejercido en democracia no hace más que unir la sociedad, en este caso la sociedad de Cataluña. Así lo demostró uniendo a tres ponentes, todos ellos miembros de Súmate, de ideales opuestos. Manolo Ortega (ex militante de UPyD), Carlos Treviño (ex candidato en las municipales por el PP) y José Rodríguez (militante del PSC). Todos ellos con un objetivo común: poder votar sobre el futuro de Cataluña.
El acto comenzó con la lectura por parte de Coque García de una carta de Joan Carles Gallego, secretario general de CCOO Catalunya, que no pudo asistir al acto pero quiso transmitir que considera «Catalunya un sol poble» y que es importante reafirmar «que drets socials i drets nacionals són indestriables«, defendiendo así la radicalidad democrática y el derecho a decidir. Siguió la presentación a cargo del presidente de la entidad, Eduardo Reyes, quien nos recordó que la forma más sencilla y razonable de saber qué quiere una sociedad es a través de la votación. 
Seguidamente Ana Alcocer, de Súmate Barcelona, presentó la delegación territorial de la entidad con un discurso reivindicativo de la sociedad catalana, defendiendo que nadie podía arrebatar ni nuestra identidad y nuestras raíces ni nuestro futuro, y dio paso a los tres ponentes para que diesen sus argumentos de por qué en democracia no hay fracturas.
Empezó Manolo Ortega, ex militante de UPyD, quien nos contó cómo la fábrica en la que trabajaba presentó el primer ERE horas después de la primera reforma laboral, y como aquellos partidos que están en contra del derecho a decidir no mostraron apoyo ninguno a aquellos trabajadores y sí lo hicieron los partidos favorables a la consulta. Cuando en UPyD le dijeron «si quieres militar en UPyD debes dejar de sentirte catalán. Aquí o te sientes catalán o te sientes español», decidió dejar de pertenecer a UPyD.
Siguió Carlos Treviño, ex votante del PP y empresario de Burgos que vino a vivir a Cataluña y aquí conoció a «una gente envidiable, emprendedora y con un carácter luchador. No entiendo por qué existen esos agravios desde el poder central hacia los ciudadanos de Cataluña». Explicó que en un programa de la COPE escuchó que «se hace un gasto de 42.800 millones de euros extra en Madrid» como si fuese la décimo octava Comunidad Autónoma. «Cuando quise recuperar en la hemeroteca aquel programa misteriosamente era el único que había desaparecido». Buscó en EUMED (biblioteca virtual de ciencias sociales) las cuentas y vió que exactamente era cierto que se destinaba esa cantidad extra en Madrid. Concluyó diciendo que «estos agravios del poder central a Cataluña son los que generan fractura, y no que Cataluña pueda votar y decidir su futuro».
Para finalizar José Rodríguez, militante del PSC, hizo el discurso más social. Nos introdujo su historia a través de la inmersión lingüística y nos recordó cambiando de idioma (catalán-castellano) ágilmente que «ser bilingüe desde temprana edad hace a los individuos más competentes en el mundo laboral, y todo ello gracias a la inmersión lingüística. Ésta cohesiona a la sociedad y la integra en Cataluña». Continuó haciendo reflexionar al público asistente sobre quiénes eran los que hablaban de fractura. «Los que hablan de fractura son aquellos que nos han llevado a la situación actual, y aquellos que están a favor del dret a decidir, sindicatos, asociaciones cívicas y algunos partidos, son los que están intentando sacarnos de la situación actual». También nos recordó que aquellos que dicen «no» al derecho a decidir y «no» a la independencia son «quienes quieren mantener el statu quo político o el statu quo social o el statu quo económco, y no miran por el interés general del pueblo catalán».
Finalizó brevemente el acto Eduardo Reyes, emocionado, explicando que «estoy haciendo todo esto por los valientes de mis padres que vinieron a buscar un futuro mejor para sus hijos, y por mis nietos, que quiero un futuro mejor para ellos; por eso votaré SÍ y SÍ».

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Un estudio francés cuestiona que se pueda expulsar a Cataluña de la UE

Un estudio francés cuestiona que se pueda expulsar a Cataluña de la UE

Politique Étrangère publica un estudio del ex jefe de gabinete del ministerio para Asuntos Europeos.
Da argumentos jurídicos para impedir la expulsión de Cataluña y Escocia de la Unión Europea.

El debate sobre qué podría pasar después de la independencia de Escocia y Cataluña continua vivo. La última aportación es un artículo de Yves Gounin en Politique Étrangère, la prestigiosa revista francesa. Da un seguido de argumentos, algunos de los cuales nuevos y muy interesantes, que contradicen la expulsión automática de Cataluña y Escocia de la Unión Europea. El artículo de Gounin es particularmente importante por su pasado político. Hasta 2012 fue jefe de gabinete del ministro francés de Asuntos Europeos y actualmente es consejero de Estado.

El artículo de Gounin introduce elementos nuevos en el debate desde una perspectiva muy neutra políticamente. El autor entiende que para la Unión Europea la situación de Cataluña, Flances y Escocia es un asunto muy complicado, pero al mismo tiempo expresa muy claramente que no se les puede tratar igual que a Moldavia, Montenegro o Turquía.
Por eso recomienda una ‘negociación de buena fe’ basada en una conclusión muy lógica: ‘Una vez superado el Rubicón de la independencia Europa solo pierde, dejando estos nuevos estados en cuarentena’. Y añade que, si bien la posición expresada públicamente por la Unión (obligación de pedir el reingreso) es clara, de acuerdo con la legislación actual, será necesario ‘encontrar una solución realista y eficaz a una eventual independencia’. 
Y considera que esta solución tiene que ser una negociación simultánea de la independencia y de la adhesión a la Unión Europea, de manera que, sin haber una integración automática, tampoco se rompería la continuidad de la pertenencia de los ciudadanos afectados a la Unión Europea.

Argumentos a favor de la adhesión automática

Gounin introduce una serie de argumentos muy interesantes en favor de la adhesión automática de Cataluña y Escocia en el caso de hacerse independientes:
    — Imponer una negociación de acceso significaría excluir a Cataluña y Escocia de la Unión transitoriamente, cosa que el autor dice que no es realista. Y se pregunta qué impacto tendría sobre el conjunto de Europa la creación de fronteras en Cataluña.
    — Recurre al concepto de ‘ampliación interior‘ para explicar que no es comparable la adhesión de un estado que nunca ha formado parte de la Unión Europea con la de un nuevo estado que ha formado parte y donde están vigentes las leyes europeas.
    — Alude a los conceptos fundadores de la Unión: libertad, democracia, igualdad y estado de derecho para precisar que no tendría ningún sentido negar el ejercicio del derecho de autodeterminación de acuerdo con estos mismos principios, al contrario, dice que sería ‘una regresión democrática’.
    — Remarca que el hecho de que la Unión Europea consitucionalmente se defina no únicamente como unión de estados, sino también de ciudadanos, y afirma que retirar la ciudadanía europea a los catalanes o a los escoceses iría en contra de la jurisprudencia constructiva emitida por la Corte de Justícia de la Unión Europea.

Notícia publicada en Vilaweb

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Eduardo Reyes: «Del PSC no podemos esperar un comportamiento democrático»

Eduardo Reyes: «Del PSC no podemos esperar un comportamiento democrático»

El president de Súmate cree que Navarro, Camacho y Rivera fabrican un montón de independentistas castellanohablantes con «la estrategia del miedo y la mentira»

Eduardo Reyes, presidente de SÚMATE

El anuncio del PSC de desmarcarse del derecho a decidir a pesar de que formara parte de su programa electoral no ha sorprendido en absoluto a la asociación SÚMATE, integrada por independentistas castellanohablantes mayoritariamente procedentes del Área Metropolitada y de feudos tradicionales del PSC. «El PSC no es el PSUC, nunca ha sabido unir el alma nacional y la trabajadora, y ahora sencillamente ha estallado el montaje», argumenta a Nació Digital el presidente de la entidad, Eduardo Reyes.
Pero Reyes aún va más allá: «Si este partido no es capaz de tener comportamientos democráticos en su propio funcionamiento, y sanciona y coarta la libertad de expresión de sus propios militantes que discrepan con el dogma de Pere Navarro y los suyos, es obvio que la sociedad catalana no puede esperar un comportamiento democrático de este partido, solo con lo que han hecho, dar la espalda a los demócratas que queremos votar».
El presidente de SÚMATE reconoce que buena parte del público al que se dirige la entidad es o ha sido votante del PSC, «de hecho, votaban al PSC pero pensaban más en el PSOE», y es en este sentido que «el PSC se cree que recuperará la caída de votos con la estrategia del miedo a la independencia en este colectivo. Pero diría que el PSC-PSOE, C’s y el PP están haciendo muchos más independentistas de los que podremos hacer con SÚMATE, por muchas charlas que hagamos».
Reyes se ha reunido recientemente con representantes del PSC en el Parlament para que les explicaran su propuesta federalista. Pero el presidente de SÚMATE transmitió a los socialistas un mensaje claro: «Les dijimos que nosotros ya pasamos del federalismo y de cualquier sistema que signifique seguir atados a una oligarquía que hace que España no se mueva y haga retroceder a Cataluña. España nos ha estrangulado siempre, ¿por qué ahora tendría que prometer alguna cosa y cumplirla? No nos fiamos y vamos directamente al soberanismo catalán, a la independencia de un estado nuevo, un país que haremos entre todos y para todos», argumenta.
Fuente: NacióDigital.cat
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El día en que los unionistas escoceses le dieron una lección a los españoles

La representante del Partido Laborista Escocés, partidaria de la unión, asegura al PSC que facilitar el referendum no debilita la posición del «no» y que se hubiera celebrado igual sin el acuerdo con el Reino Unido porque «es la voluntad»

«Si somos demócratas tenemos que permitir que la gente vote». Esta ha sido la premisa explicada por los dos diputados escoceses — una unionista y un independentista — que esta tarde [por ayer] han explicado en la comisión por el Derecho a Decidir del Parlament el proceso soberanista en Escocia y los acuerdos para el referendum independentista de Escocia del 18 de septiembre de 2014 al que han llegado la cámara escocesa y el Reino Unido. Un acuerdo diametralmente opuesto, como ha quedado patente, al que se vive en Cataluña.

Especialmente interesante ha sido la intervención de Patricia Ferguson, diputada por el Partido Laborista Escocés manifiestamente antiindependentista, que ha dado por lógico y natural aceptar la celebración del referendum independentista porque, a pesar de la oposición de Westminster, se habría celebrado, en respuesta a las preguntas del portavos socialista en la comisión Ferran Pedret.

«Negar el referendum no aporta nada, hace falta aceptarlo porque de una manera u otra, se hubiera celebrado porque es la voluntad del pueblo», ha sentenciado Ferguson. «Facilitar el referendum no debilita para nada mi posición antiindependentista», ha replicado Ferguson a Pedret que insistía en el acuerdo con España y la reforma federal que propone el PSC. Incluso Ferguson se ha jactado de que la pregunta sea explícita y no se pregunte por una tercera vía.

«Madurez» ha sido la palabra que ha usado con más frecuencia Ferguson, así como el representante del Scottish National Party, Stewart Maxwell. «Estamos orgullosos del acuerdo», ha añadido para decir que el proceso ha sido «justo e inclusivo» para llegar a acordar la consulta en la que ganará quien «tenga el 50% de los votos más uno».


Eso sí, a pesar de las constantes referencias a la madurez del Reino Unido con el proceso soberanista, Ferguson ha escapado y ha evitado entrar a valorar explícitamente la posición española ante la «Catalan Way». «La gente en democracia vota, porque las urnas son la solución, no el problema», ha concluído evitando entrar a saco en el enrocamiento del Estado español en el proceso catalán. Ferguson sabe también que las comparaciones son odiosas.

Fuente: NacióDigital.cat

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Un 58,5% de los catalanes, a favor del SÍ

Una macroencuesta de la AMI (Associació de Municipis per la Independència) apunta a que una mayoría de catalanes, el 58,5%, votaría a favor de la independencia; el ‘no’ recabaría un 19,3% de apoyo. 

La encuesta, realizada entre el 16 y el 27 de septiembre a más de 3.000 personas, señala que un 82,1% de los catalanes es favorable a la convocatoria de una consulta sobre la independencia. Una mayoría, el 58,5% del total, se muestra además partidario del ‘sí’. En Barcelona y el Área Metropolitana también ganaría esta opción. En concreto, un 60,2% de los barceloneses votarían a favor, y un 53,3% de los habitantes del Árena Metropolitana. El ‘no’ a la independencia recoge en estas zonas alrededor de un 20% de apoyo.

El estudio también indica una desconfianza respecto a la capacidad del estado español de encontrar una respuesta a la situación actual de las relaciones entre España y Cataluña, y una mayoría se muestra favorable a seguir adelante en caso de que España no permitiese la consulta.


Resultados completos: Informe de resultados de la Enquesta sobre el Suport a la Independència

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Ex-ministro británico para Escocia: «El mundo reconocería una Cataluña independiente»

En una entrevista a la ACN, Michael Moore dice que «es difícil de aceptar que la legalidad impide la voluntad de la gente»

«Si al final Cataluña se convirtiera en un estado independiente el mundo lo reconocería«. Son palabras del que hasta hace tres semanas era el ministro de Asuntos Escoceses del gobierno británico, el liberal-demócrata Michael Moore, el hombre a quien David Cameron encargó la negociación para el referendum de independencia del 18 de septiembre de 2014. Moore admite en una entrevista a la ACN que le sorprendería mucho que no se reconociera internacionalmente la independencia de Cataluña, aunque avisa que «lo que nadie hará es saltar al campo antes de que comience el juego«. El liberal-demócrata asegura que es difícil mantener que «la legalidad impide la voluntad de la gente».
«Cataluña y España, a nivel general, necesitan pensar a fondo, pero si al final Cataluña se convirtiera en un país independiente, el mundo lo reconocería», defiende Michael Moore en una entrevista con la Agència Catalana de Notícies. El ex-ministro, diputado liberal-demócrata y firme defensor del ‘no’ en el referendum de Escocia del año que viene, cree que es «prematuro e inapropiado especular» sobre cómo reaccionaría en concreto el Reino Unido en el caso catalán, pero remarca que tradicionalmente la comunidad internacional ha reconocido los nuevos estados
«La tradición en todo el mundo es que un país formado legítimamente, Sudan del Sur es un ejemplo reciente, tiene el reconocimiento internacional. Y eso, espero, siempre será el caso», destaca. «Hemos visto cómo Europa ha evolucionado con los siglos, particularmente en el último», argumenta Moore, que cree que la política internacional es «magníficamente fluida». «Al final, si la gente de Cataluña decide que quiere ser un país independiente, me sorprendería mucho que no se reconociese internacionalmente«, reitera.
Moore evita especular sobre si una declaración unilateral de independencia de Cataluña se consideraría «legítima» en caso de que España prohibiese la consulta. «Cuando lo tengamos delante, sabremos qué parece», destaca. «Las preguntas serán sobre el proceso, sobre cómo se ha tomado la decisión democrática y cómo se ha actuado después. Esto es crucial», señala el político escocés, que cree que el debate sobre «la noción de legitimidad» llevaría «horas» incluso para los académicos más expertos.

Legalidad vs voluntad política

Moore recuerda que el principal reto para autorizar la consulta de Escocia fue el de estipular el marco legal. El ex-ministro considera que hubiera sido «caótico y un desastre» tirar adelante un referendum sin la autorización de Londres, que tenía que transferir los poderes a Edimburgo. No hacerlo hubiera podido causar una serie de denuncias en el Tribunal Supremo británico en contra del referendum, y Moore no estaba dispuesto a tolerarlo. «Con todo mi respeto por los amigos juristas, es el pueblo de Escocia el que debe decidir, y no los abogados en un tribunal«, destaca.
«Estudio la situación en Cataluña y España con mucha atención, y es fascinante mirar lo que está pasando», reconoce Moore cuando se le pregunta sobre el debate de la consulta catalana. Para él, en última instancia «la política y la situación legal se tienen que unir». «Tener una situación con un recurso legal a un resultado legítimo es inaceptable. Pero tener una situación política en el que la legalidad está impidiendo la voluntad de la gente también es difícil«, remarca.
Aunque reitera que no le corresponde decir a los catalanes y españoles «como tienen que hacer para salir adelante» admite que le gustaría que «se hablase y se encontrase un acuerdo político». «Se debe tener paciencia», asegura. «En el Reino Unido, en Escocia, sabíamos que el mandato (para celebrar una consulta) existía, y como demócratas lo queríamos honrar», destaca. «Tuvimos un debate político maduro, una transferencia legal del poder, y desde entonces no ha habido discusiones sobre el proceso», añade Moore, que cree que lo más importante es hablar sobre si es necesaria o no la independencia, y no sobre si se puede o no votar.

«Hemos dejado a la gente decidir»

El político liberal-demócrata se niega a hacer paralelismos directos entre Cataluña y Escocia porque «cada país tiene sus circunstancias» pero admite que los escoceses tienen «una ventaja porque la naturaleza del Reino Unido es diferente a la de Cataluña y su relación con España«. «También tenemos una situación constitucional diferente», indica. Moore cree que se puede mirar el pacto de Edimburgo que él diseñó «como un ejemplo» pero no le «gustaría decir que es un modelo para otros a copiar».
Preguntado sobre si España se va a sentir «incómoda» por la decisión de Londres de autorizar un referendum en Escocia, Moore ríe y asegura que es «muy consciente» de que se les analiza «de muy cerca». «Recibimos muchos consejos, mucha gente vino a hacer preguntas», confirma. Según él, la importancia del Acuerdo de Edimburgo es que habrá demostrado el éxito de la democracia. «Se ha establecido el proceso, hemos demostrado que podemos resolver un tema consitucional muy complicado pacífica y políticamente. Tenemos que dejar a la gente decidir«, destaca.
Moore descarta que la Unión Europea —»una unión de estados miembros»— intervenga para forzar a España a aceptar una consulta porque se trata de una cuestión «interna». «Comprendo el deseo del pueblo de Cataluña, de una parte, de ser un estado independiente, y me parece que el caso de ha defendido vigorosamente, pero al final estas circunstancias se deben resolver dentro de los propios países», estipula Moore, que cree que el resto de socios no debe interferir. «Corresponde al estado y al territorio resolverlo por sí mismos políticamente, y después la comunidad internacional responde a esta decisión», destaca, añadiendo que es «fundamental» no interferir en los asuntos internos de otro estado.

«Confío mucho, como demócrata, en el poder de la política», asegura Michael Moore, que dice que la labor de los representantes de los ciudadanos es «resolver los intereses enfrentados y respetar la voluntad de la gente. «En Cataluña y España se tomará un camino, aunque no está claro cual, pero hace poco más de un año tampoco estaba claro cómo lo resolveríamos en el Reino Unido», destaca. Moore dice tener «optimismo» en el que los procesos de negociación pueden funcionar «incluso cuando tienes políticos muy diferentes».

¿Nuevos estados dentro de la Unión Europea?

Michael Moore asegura durante la entrevista con la ACN que  no tiene «ninguna razón para creer que ningún país de Europa» tuviera «una objeción de principios» para incluir una Escocia o una Catalunya independientes dentro de la UE. «El principio que Escocia, Catalunya o el país que nazca en el futuro sea miembro no debería ser difícil para ningún país particular, pero las políticas del acuerdo son otra cosa», argumenta.

Para este liberal-demócrata, las dificultades se encontrarían durante el proceso de negociación y ratificación para incluir el nuevo estado en el club europeo, un tiempo durante el cual no queda claro, según él, si el nuevo estado escocés estaría aún en el Reino Unido o saldría temporalmente de la UE. «Es muy desestabilizador», asegura. «Espero, claro, que Escocia se mantuviera en la UE, sería desastroso si no pasase, pero darlo por hecho de manera automática es poco sensato», indica. «No habrá nada automático», remarca.

Fuente: Vilaweb