La representante del Partido Laborista Escocés, partidaria de la unión, asegura al PSC que facilitar el referendum no debilita la posición del «no» y que se hubiera celebrado igual sin el acuerdo con el Reino Unido porque «es la voluntad»

«Si somos demócratas tenemos que permitir que la gente vote». Esta ha sido la premisa explicada por los dos diputados escoceses — una unionista y un independentista — que esta tarde [por ayer] han explicado en la comisión por el Derecho a Decidir del Parlament el proceso soberanista en Escocia y los acuerdos para el referendum independentista de Escocia del 18 de septiembre de 2014 al que han llegado la cámara escocesa y el Reino Unido. Un acuerdo diametralmente opuesto, como ha quedado patente, al que se vive en Cataluña.
«Madurez» ha sido la palabra que ha usado con más frecuencia Ferguson, así como el representante del Scottish National Party, Stewart Maxwell. «Estamos orgullosos del acuerdo», ha añadido para decir que el proceso ha sido «justo e inclusivo» para llegar a acordar la consulta en la que ganará quien «tenga el 50% de los votos más uno».
Eso sí, a pesar de las constantes referencias a la madurez del Reino Unido con el proceso soberanista, Ferguson ha escapado y ha evitado entrar a valorar explícitamente la posición española ante la «Catalan Way». «La gente en democracia vota, porque las urnas son la solución, no el problema», ha concluído evitando entrar a saco en el enrocamiento del Estado español en el proceso catalán. Ferguson sabe también que las comparaciones son odiosas.
Fuente: NacióDigital.cat