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La palabra independencia no entra en los barrios obreros

La palabra independencia no entra en los barrios obreros, dicen algunos que no han hecho nada para que así sea, y se quedan tan tranquilos, como si esperaran que fueran otros quien la lleve.
Que no se preocupen: nosotros desde Súmate lo hemos hecho, lo hacemos y lo seguiremos haciendo. Somos conscientes lo difícil que supone para los nuestros confiar en palabras huecas; las han oído ya muchas veces y en la mayoría de los casos, los resultados ha sido dejarlos donde siguen estando ahora, en la pobreza, en la injusticia, en el abandono. ¿Como convencerles ahora, de que esta vez va en serio? 
La independencia de Cataluña no es un invento de la casta.
Estamos convencidos que, en este momento histórico, el liderazgo de una negociación con el Estado español y cualquier salida a los problemas actuales no pasan por un pacto entre las burguesías catalanas y españolas, sino en la exigencia y la presión generada por la sociedad civil organizada; hoy en día el poder está en esta sociedad civil, está en nuestras manos.
No sé si haremos una revolución, dependerá de las fuerzas políticas que gobiernen en ese momento. Pero lo que si tengo seguro es que lo que estamos haciendo es revolucionario, es una fuerza que va de abajo a arriba, y que bien llevada lo puede cambiar todo.
En Súmate tenemos claro que la independencia de Cataluña es hija de una gran necesidad de cambio y en ese cambio real queremos con todas nuestra fuerzas estar presentes. Que nuestros barrios, nuestra gente, todos los que formamos este país, tengamos el espacio y el protagonismo que nos pertenece para construir juntos el futuro.
La gente quiere respuestas nuevas, y oportunidades nuevas. Quiere un país libre de corrupción, más justo, donde haya un reparto de recursos y cargas más equitativo, con una lucha incansable contra la corrupción y el fraude fiscal, en el que haya una renovación del sistema y exista una separación de poderes real, con unos gobernantes que sean servidores públicos a los que poder fiscalizar, controlar y substituir si no cumplen con el programa prometido, y en el que poder mantener y garantizar nuestros derechos y el estado de bienestar.
La gente quiere que la mayor preocupación de su gobierno sea la resolución de sus problemas, porque está en juego su futuro, su día a día, y no un simple cambio de banderas, alimentado únicamente por una ilusión identitaria y que no comporte cambios reales.
La política la haces o te la hacen. 
Estamos dispuestos a exigir que todo esto se cumpla, y estamos dispuestos a dejarnos la piel. Es el momento de seguir trabajando para sumar más gente, y conseguir una mayoría para construir juntos un nuevo país. Es posible, y todos tenemos que ser parte de ello. En catalán hay un refrán que dice ‘a la taula d’en Bernat qui no hi és, no hi és comptat’. Estamos convencidos que en este momento histórico, si no estamos no seremos contados. Y tenemos que contar todos.

Paco Martínez
Miembro de Súmate

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La opinión expresada en este articulo pertenece únicamente a su autor/a y no refleja necesariamente la posición de SÚMATE como colectivo.

3 respuestas a «La palabra independencia no entra en los barrios obreros»

De acuerdo al 100% contigo, Paco.
Alguien tiene que recordarles a todos los que se sienten desvinculados de esa Revolución con mayúsculas, que la inmersión lingüística fue un logro SUYO. Concretamente de unos nuevos catalanes de Santa Coloma preocupados por la futura integración e igualdad de oportunidades de sus hijos.
Alguien tiene que recordarles que en las manifestaciones durante el franquismo, cuando llegaban las "cochineras" de la policía, los estudiantes a menudo se iban, pero los de la SEAT nos quedábamos, porque teníamos a la señora y a un par de pequeños catalanes sentados en la mesa que tenían que comer, y que ahora igual dicen que "eso no va con ellos".
Alguien tiene que recordarles que "ESO" va sobre todo con ellos, y aún más si se tiene en cuenta que si no fuera por los que luchamos por ellos, hoy Cataluña estaría en un estado de postración infinitamente superior frente a Madrid.
Queremos una Cataluña independiente porque TODOS los catalanes, desde el payés de Tremp, hasta el pescador de l'Ampolla, pasando por el camarero de Roses o al cordobés de "montajes" en la SEAT de la Zona Franca estamos igual de puteados, porque nos lo merecemos y por que nos da la democrática gana.

Los partidos políticos y los colectivos civiles catalanistas y españolistas, continuaran divulgando, a través de los medios informativos, los pros y contras de una Catalunya independiente. En el ámbito político el Estado español tiene la ventaja del ”orden y mando”, y en la cuestión propagandística también, porqué mientras los catalanistas tenemos la dualidad de información de los medios catalanes y estatales, la gran mayoría de los españolistas ni leen ni escuchan ni miran medios informativos catalanes, por lo tanto, no pueden juzgar si económicamente les interesa o no la independencia. Un ejemplo, el día 17, el “Diari de Girona” y el “Punt-Avui” publicaron un informe del World Competitiveness Center, una empresa Suiza, revelando que Catalunya se sitúa en el lugar 38 de los países más competitivos del mundo, dos puestos por encima de España (esta, sin Catalunya, perdería posiciones), una noticia que los medios españolistas nunca publicarían. La estrategia es, pues, encontrar la manera de hacer llegar a toda esta gente que viven completamente de espaldas de la realidad catalana, que la independencia de Catalunya, también es buena para España, porqué, al no tener que preocuparse de lo que hacemos en Catalunya, nos podríamos dedicar todos juntos a limpiar Catalunya y España de corruptos. Y, quien mejor puede hacer esta divulgación es el colectivo “Súmate”, ausentes en la reunión del día 14, grave error; no hay que menospreciar este colectivo independentista castellano-hablante; son imprescindibles, y más fieles a la causa que algunos catalanes de toda la vida, incluyendo gran parte de la casta política, que antepondrán sus privilegios a las libertades de Catalunya.

Catalunya necesita hombres como Paco Martinez, como Gabriel Rufián, como Eduardo Reyes y como otros, que desean un nuevo pais y luchan por conseguirlo. Esas personas, que no esperan que otros les solucionen los problemas, porque ellos ponen de su parte el tiempo y las palabras para explicar a los demás la verdad. La posibilidad real de lograr un gobierno libre, transparente, con mejor sanidad, con mejores escuelas, con guarderias, con residencias para los ancianos, con nuevas leyes donde la política no sea un "oficio" donde se escondan gente impresentable, que, roban o administran mal el dinero del pueblo, y nadie pueda castigarles por estar aforados.
La posiblidad de que los cargos de los politicos, sean por poco tiempo, pudiendo los ciudadanos echarlos, si no cumplen lo prometido. Que el sueldo de nuestros dirigentes, sea justo, pero no inmenso. Que todos tengamos derecho a una vivienda digna, y tengamos trabajo para poder pagarla. Que nadie tenga que pasar hambre, porque el reparto será justo…!
¿Como podremos conseguirlo? Convenciendo con la verdad y bien explicada, a los ciudadanos de los barrios…! Están hartos de promesas incumplidas, por lo que solo con personas como los que encabezan mi comentario, íntegras y trabajadoras, se conseguirá el mejor resultado, para llegar a la libertad.
Ánimo SÚMATE y gracias por existir.

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