Estamos de Feria: Cataluña y Andalucía, ligadas por la historia, por el sentimiento, y por sus gentes

Estamos de Feria: Cataluña y Andalucía, ligadas por la historia, por el sentimiento, y por sus gentes

Cuando llega abril, y con él la primavera, y con ella las flores, aparecen las batas de cola, los mantones, los vasitos de vino fino y las casetas de la Feria. Una feria en Sevilla, y otra, la nuestra, en el Fórum de Barcelona. Dos Ferias muy distintas, dos ferias con muchos quilómetros por medio. Una andaluza, la otra catalana, pero dos Ferias que se unen año tras año, por historia, por sentimiento y por sus gentes.

“Quién dice que Jaén no es tierra andaluza” decía la canción de aceituneros, siguiendo el ejemplo, “Quién dice que la historia contemporánea de Cataluña no se puede explicar sin sus gentes andaluzas”, y seguía la canción “Viva Jaén….”.

El pasado 28 de abril arrancó la Feria de Abril de Cataluña, su encendido tradicional da paso a diez días de fiesta, de diversión, de disfrute y de compartir diferentes realidades y tradiciones, todas ellas ya patrimonio cultural de Cataluña.

Y al son de las guitarras, al despertar del flamenco y de sevillanas, entre los olores multiétnicos de una Barcelona cosmopolita, su epicentro estos días, su Feria. Mezcla de muchas idas y venidas, de muchas gentes que dejaron sus casas y su tierra, para buscar mejor vida, que cogieron un tren sin rumbo, sin saber a dónde iban, le pusieron el Sevillano, y en aquellos vagones, en aquella estación de Francia de posguerra, empezaron para centenares de andaluces sus propias historias personales, familiares, profesionales, y con las suyas las de muchos catalanes, o sin más, la historia de la Cataluña contemporánea.

Por eso, quien critique la Feria, está criticando al pueblo catalán, fruto de la diversidad, pluralidad y transversalidad, y al mismo tiempo no entiende  qué es Cataluña.

La Feria de Abril es mucho más que una Feria, es mucho más que olores, que papas a lo pobre, que migas o jamoncito, que vino fino o manzanilla, que rebujito y aceitunas rellenas de anchoas, que volantes y mantones, que tacones y flamenco, es mucho más que todo eso. Es un sonajero andante de sentimientos y mestizaje, de reencuentros y acogidas, de lucha y reivindicaciones, de seriedad y diversidad, de gente buena y buena gente, de querer y dejarse querer, de construir juntos entre todos y para todos. De eso va la Feria, de eso va mi Feria, de eso va esta Feria y de eso queremos que vaya siempre la Feria de Abril de los catalanes.

Esto no va de colores políticos, ni de divisiones absurdas, ni de buenos ni de malos, ni de mejores ni de peores, ni de los que piensan que solo son los que defienden, y de los que piensa que solo unos son los defendidos. Esto va de mucho más que eso, simboliza como es esta tierra, y a sus gentes, y con ella su poderío. Y que no va de bandos, sino de destinos. Así es Cataluña, diversa, de gente de muchos orígenes, pero con un único destino que es esta maravillosa tierra.

Cada día me siento más orgulloso de ser catalán, de ser andaluz, de ser un castellano hablante que el 90 por ciento del día habla catalán, de ser bilingüe, de compartir la Feria con malagueños, granadinos, cordobeses, jienenses, graciencs, mataronins, celonins…, de sentirme republicano.

Cada día me siento mucho más orgulloso de haber nacido aquí, y al mismo tiempo más orgulloso de mis orígenes, orgulloso de cómo me parieron, catalán con sangre andaluza, como a muchos.

Por eso le digo a alguna que viene de tierra andaluza en busca de votos catalanes, que quiera un poquito más a esta tierra, porque por sus venas corre mucha sangre andaluza. Y no puede ser buena gobernanta cuando reniega tanto de aquellos que son de su sangre.

Decidle a aquella que siempre presenta este país dividido por el proceso, que no entiende lo que es Cataluña, y que cuando se pasee con su bata de cola por la Feria, se fije más, y verá que división y desunión no existen. Que no confunda división con diversidad, que no confunda pluralidad con imposición.

Hacerle entender a los buenos hombres de Estado, que se puede ser andaluz, charnego o lo que quiera uno, y querer construir un país mejor, una Cataluña independiente.

Y decirles a los amigos de la ambigüedad, que se dejen de buscar excusas, y que apoyen hacer un referéndum. Que muchos de los que estos días se pasean por la Feria, votaron un día la Constitución Española para mejorar España, y ahora quieren votar para mejorar Cataluña, y con ello mejorar Andalucía y España también.

Estamos de Feria, que es lo mismo que decir, que estamos en el país, Catalunya, de la diversidad y la pluralidad, y yo así lo quiero. La Cataluña de la saeta del Cristo de los Gitanos de Serrat, de la canción de Manolo Escobar “que bonita es Badalona”, de los poemas en catalán de Miguel Poveda, de las procesiones de Sant Vicenç dels Horts donde sus saetas son cantadas por flamencas andaluzas como Diana Navarro, donde existen hermandades del Rocío que invocan a la Moreneta.

La Cataluña donde cada 27 de abril cantamos todos el virolai en honor a nuestra patrona, y al día siguiente cantamos el estribillo de una sevillana. La Cataluña donde el día de Sant Jordi se entregan más de seis millones de rosas, y seguro que muchas de sus espinas pincharon a sangres muy diversas de un país de acogida.

Por eso, pasearos por la Feria, y entenderéis como es este país lleno de contrastes que lo hacen único, donde la sintonía que más suena es la de la concordia, el respeto, la tolerancia y la democracia.

Y pararos en alguna caseta a contemplar fotos, donde contemplaréis el president Companys invitado de honor en la Feria de Sevilla en el año 1936, envuelto de mujeres flamencas. Y también observaréis, que este pueblo, el catalán, no tiene ningún complejo, ni prejuicio alguno, porque en su historia ya ha tenido presidentes andaluces como el president Montilla, y otros, como el president Puigdemont que coge la guitarra, allí donde le solicitan, y toca para la su gente.

Disfrutad de la Feria, de sus gentes, de sus olores y emociones, porque simplemente es disfrutar de Cataluña. No importa el origen, lo que importa es el destino.

Viva Cataluña, viva Andalucía, y olé toda su gente.

Manel Bueno

Vicepresidente de Súmate

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