Jamás pensé que diría esto, pero no me queda otra

Finalmente he comprendido que el PSOE que salió de la transición es el engaño político más grande del sur de Europa.

Tras leer el artículo de Felipe González sobre Catalunya de este 30 de Agosto de 2015 en ‘El País’ he comprendido que el PSC nunca ha sido importante en el PSOE; que su importancia en Cataluña solo radicaba en el peso de los escaños. He entendido que jamás les importamos, que jamás nos representó a los catalanes que los votábamos. Ahora veo que el PSOE, lejos de hacer políticas de izquierdas, ha hecho las políticas que la derecha española quiso hacer pero no puedo durante la entendida transición porque en sus manos todavía se observaban las trazas del fascismo franquista.

Y ahora, cuando los hijos de los torturadores y chupopteros de ese régimen tienen ya edad suficiente, ustedes no hacen falta para seguir gobernando la ‘finca’. El antiguo régimen ha recuperado el protagonismo en el poder, que no el poder, porque jamás lo perdieron.

Ellos, los fascistas, solo quisieron maquillar esta democracia poniendo a unos andaluces que parecían mas modernos y simpáticos a dar la cara por ellos.

Y mientras tanto la gente de buena fe como mi familia, aquella gente que siempre guarda esperanzas, les votábamos.

Señor Gonzalez, es sencillo y llano. Me quiero ir de España porque ya no soporto más la sensación de ser mareado ni ninguneado. Señor González, me voy de España teniendo la sensación de que ustedes se convierten en la Albania de todos los siglos; con sus subvenciones, sus AVE y su administración caciquil de la pobreza.

Entiendo que de los catalanes usted no sabe nada y por lo tanto habla sin saber; ya que su delegación en Cataluña, el PSC, no ha sido más que un granero de votos que se les escaparon de Andalucia antes de que pusieran ustedes el PER y de que su amigo catalán Jordi Pujol no pudiera enseñarle nada de el carácter librepensador y alejado de la Alemania e Italia de los años 30 a la que fue España a las que recurrió para ganar la guerra contra la República.

Seria que estaban ustedes muy ocupados engañándonos a todos.

Siento decir esto pero si mis hijos me preguntan por usted en un futuro solo podré decir que fue el presidente de España que nos administró representando a los verdaderos dueños del cotarro. Un «mandao» para que nos entienda todo el mundo.

Pero ese «mandao», con facha moderna en aquellos tiempos, y con mucha poca vergüenza en estos, solo estuvo allí para dar un periodo suficiente hasta que los verdaderos dueños del percal encontraron el tiempo y las personas suficientes que podían seguir aguantando aquella y esta vieja España.

Sergi Martínez

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