La jugada de Pablo Iglesias y Ada Colau en Catalunya

Artículo de Joan Batlle

Después del acuerdo entre JPS y la CUP con tres ejes ruptura con el régimen del 78, Proceso Constituyente y Plan de Emergencia Social Cs, PP y PSOE y sus sucursales en Catalunya enloquecieron. Podemos y sus aliados la IU catalana, ICV y Barcelona en Comu quedaron sumidos en la perplejidad.

Pasada la perplejidad el análisis es claro, si las fuerzas republicanas Jps y Cup han pasado a la acción, Podemos y aliados replica con proyectos, proyectos irrealizables pero que suenan bien.

Su propuesta concretar el derecho a decidir mediante un referéndum pactado con el Estado. Un referéndum inviable a corto plazo, pues no hay mayorías para una reforma constitucional, al contrario dos terceras partes del Congreso y dos terceras partes del Senado están en contra del referéndum y de las reformas constitucionales necesarias para su celebración.

Podemos y sus socios no son mas que una tercera vía mas, se presentan como una izquierda alternativa cuando son una izquierda reformista que no pretende otra cosa que ser un recambio para gestionar el régimen del 78 sin cuestionarlo a fondo. Su proceso constituyente es una falacia, pues por la vía reformista es irrealizable y ellos no están dispuestos a ruptura alguna. La única ruptura posible con el régimen del 78 es el Proceso Constituyente hacia la Republica Catalana, la única.
Este movimiento es una cortina de humo, una búsqueda de un lugar en el sol, un intento de no quedarse sin el espacio político que han perdido. Su proceso constituyente es inviable frente al que plantea el acuerdo JPS CUP, y hay un espacio de izquierda rupturista que lo ocupa ERC y de izquierda que además de rupturista es alternativa que es la CUP.
De no unirse al proceso constituyente esta confluencia de Podemos y BEC solo será izquierda reformista y monárquica

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