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Entrevista: «Prefiero morirme de hambre libre, que medio comer como un esclavo»

Entrevista a Eduardo Reyes en Help Catalonia                                     

«Prefiero morirme de hambre libre, que medio comer como un esclavo»

Ahora más que nunca, la Cataluña social que queremos y necesitamos merece decidir democráticamente su futuro y construir una Cataluña soberana.
«Ahora más que nunca, la Cataluña social que queremos y necesitamos merece decidir democráticamente su futuro y construir una Cataluña soberana». Así es como acaba el manifiesto de SÚMATE, una asociación de catalanes de lengua y cultura castellana y española presentada unas semanas atrás. Ya cuenta con más de 8.000 seguidores en Facebook y unos 1.500 afiliados. Eduardo Reyes, su presidente, arañó unos minutos de su apretada agenda — últimamente se le ha escuchado por (TV, TV3, Canal 13, Canal Català o Radio Esplugues — para hablar con Help Catalonia

¿Como nace SÚMATE?
Nos conocimos los miembros de la asociación a través de las redes sociales. Eramos gente que de alguna manera no nos interesabamos por la política hasta que nos dimos cuenta de que está tan mal que hay que hacer algo. Creo que el ciudadano tiene la obligación de participar en la política, para saber a quién, por qué y para qué vota. Hay mucha gente que desconoce datos que son necesarios para saber si siguen su línea o si hacen como el señor Mariano Rajoy, que ha incumplido muchas de sus promesas electorales.
No se puede exigir ninguna responsabilidad civil por el incumplimiento de las promesas.
Si un señor se presenta como político, y legalmente no tiene que cumplir con lo que ha dicho, entonces se tiene que cambiar la política, a aquel señor y las leyes.

¿Quién hay detrás de SÚMATE?
Tenenemos unos 1.500 afiliados y muchos seguidores, ¡pero solo somos seis personas detrás de la asociación! Ahora tenemos que ampliar la gestora porque ya no llegamos a todas partes. Abriremos delegaciones en el Vallès Occidental, en l’Hospitalet, en el Alt Camp… nos hemos desbordado. La gente necesitaba alguna cosa más comprensible y también más castellana. Yo no digo «vota independencia» porque hemos empezado defendiendo el derecho a decidir. Queremos ser libres para decir sí o no e informarnos para votar una opción u otra. Y, como soy libre, quiero saber las posibles consecuencias de la independencia, y las de seguir con España.
Hablemos de la gente: ¿es incompatible sentirse español y querer la independencia de España?
Por qué? Yo me siento muy cordobés, me siento español y, con más motivos, me siento catalán. Si me obligase a decidir, el lugar donde vivo, donde están enterrados mis padres, donde estudian mis nuetos y donde trabajan mis hijos es Cataluña. Es aquí donde yo trabajo, y sudo, para tener un bienestar.

¿Cree que es obligatorio escoger entre ser español y querer la independencia?
Yo no creo que se tenga que escoger porque yo no pretendo romper con España, ni mis lazos sentimentales con la ciudad donde nací, ni los lazos familiares con los parientes que viven en España… Si ellos quieren romper, que rompan. Yo no.
¿Piensa que la independencia puede romper familias? ¿Aquellos abuelos o padres que no hayan nacido aquí deberían marcharse y dejar los hijos o nietos en Cataluña?
Hay que informar a todo el mundo que piense así y decirles que las cosas no son como alguno quiere hacerles ver, ¡las cosas funcionan por pura lógica y sentido común! Los gobiernos de España han sido tontos durante mucho tiempo, hasta el punto de dejar de ser una grande, tan grande que la llamaban «las Españas», a quedarse como «España». Y se quedará sola, si siguen así. Porque la gente se despierta, se levanta, y se rebela. ¡Y bien hecho que hace! ¿usted se imagina que yo aguantara maltratos de mis padres durante toda la vida? Serán mis padres y los puedo querer, pero me pegarán una vez, dos, puede que tres… a la cuarta ya me gustará recibir. Y esto es lo que pasa con Cataluña: se la ha maltratado desde que fue conquistada, se la ha tratado como una colonia, y el pueblo catalán ahora dice: ¡hasta aquí hemos llegado, se ha acabado! En todo caso, yo prefiero morirme de hambre libre, que medio comer como un esclavo.

¿Qué cree SÚMATE que pasaría con los castellanohablantes, si Cataluña fuese independiente?
El catalán y el castellano están tan mezclados que no creo que haya ningún tipo de problema. Es más, yo diría que se habla más castellano que catalán, y me gustaría que se hablara más catalán… Los catalanes nos han recibido desde siempre bien y, como que hemos podido tener cierta dificultad para aprender el idioma, pues nos han hablado en castellano. Casi yo diría que la culpa la tienen los catalanes por acogernos tan bien a la gente, hasta el punto que en vez de adaptarnos nosotros a ellos, cosa que es nuestra obligación, ellos se nos han adaptado a nosotros. Insisto, creo que no habrá ningún problema. Pero es que, al final, quien busca un problema seguro que lo encuentra, ¡pero es porque lo busca! En Cataluña la gente no vive para buscar problemas, sino para encontrar soluciones.
Hablemos de tópicos. El primero: con la independencia, Cataluña sería un país pequeño, mientras el mundo tiende a globalizarse.
Cataluña tiene 7,5 millones de habitantes y un gobierno, que está al alcance del pueblo catalán. Si el gobierno no funciona bien, el pueblo puede presionar y dominar el gobierno, es decir, que el pueblo puede ser soberano. Ahora bien, ¿iremos nosotros a rodear el Congreso de los Diputados y a pedir a los congresistas que canvien su política? Seguro que algunos iríamos de buena gana, pero no seríamos mucha gente. Yo creo que cuanto más pequeño se es, más fácil es dominar el poder, porque se tiene más cerca. Por otra parte, la exportación de Cataluña no es suficiente para aligerar España, pero podemos ir sobrados para cubrir las necesidades del pueblo catalán. No olvidemos que los países más pequeños del mundo son los más ricos y, en general, es donde hay mejor calidad de vida.
Los independentistas de origen inmigrante os supeditais al pensamiento único para evitar ser marginados.
En primer lugar, el pensamiento único es el de mirar y tirar adelante para procurar un estado de bienestar a todos los que vivimos en Cataluña. Y, para continuar, no soy independentista para evitar que me excluyan, ¡ni mucho menos! ¡Aquí no se exluye a la gente ni por idioma, ni tan solo por el equipod e fútbol que se siga! Hay que diferenciar mucho las ideas de la gente, podemos tener maneras de pensar diferentes pero eso no implica ni justifica que se deba marginar a las personas.

La independencia y la consulta son anticonstitucionales.
Pues que cambien la Constitución. Todos los menores de 53 años no la han votado, y esto es la mayoría de la población. ¿Dicen que está apoyada por el pueblo? Pues este mismo pueblo está pidiendo que la modifiquen. Si la ley es injusta, no puedes obedecerla. No tenemos que olvidar que la Constitución era la alternativa a la dictadura: ¿quién no la hubiera votado?

¿Cambiar la Constitución porque los catalanes lo piden?
No, cambiarla porque la humanidad tiene que ser más humana. Y si no podemos adaptar una Constitución a la humanidad, lo que no podemos hacer es cambiar la humanidad.

Usted ha dicho que «es tarde para el unionismo y que el federalismo hubiera sido la solución, pero en otro momento». 
Yo creo que Cataluña no ha luchado toda la vida por la independencia, aunque no le haya gustado ser un país conquistado. A pesar de eso, si los gobiernos españoles hubieran sido más listos, la situación no seria esta. ¡Es que estamos reclamando las migajas de un pan que hemos hecho nosotros! En el vídeo se ve muy bien: nosotros compramos los ingredientes para hacer pan, nos lo hacemos y es nuestro. ¡Queremos comerlo como nos apetezca! Pues no, el gobierno se lleva el pan y nos devuelve la mitad, de mala manera. Aquí se están haciendo muchos recortes, pero porque distribuyen lo que reciben como pueden. ¿Que se podría hacer mejor? Si somos independientes, vigilaremos que lo hagan bien.

En el vídeo promocional de SÚMATE se dice: «Solidaridad sí, injustícias no».
Solidaridad sí, ¡claro que sí!. La Marató de TV3 es una muestra de solidaridad popular, es la gente catalana que da su dinero. Hay gente que vive aquí pero que es de origen gallego, asturiano… de toda España. Con el Banco de Alimentos o Cáritas pasa lo mismo. Es evidente que Cataluña es muy solidaria, pero cuando das una parte de lo que tienes y, además, te quitan otra para que seas un necesitado, entonces piensas: ¿qué hacemos aquí?. Cubrir las necesidades de otros de acuerdo, pero hasta el punto de ser un necesitado, no.
«No tenemos nada en contra de los españoles». Esta también es una frase del vídeo.
Es importante diferenciar España como conjunto de instituciones, del pueblo español. Nosotros no atacamos a nadie, no romperemos con nadie. No queremos romper con los españoles, sino con unos gobiernos que hace siglos que llevan España a la ruina, y con ella, también Cataluña.

Última frase del vídeo: «No te quedes con los políticos». Pregunta de políticos: ¿cree que Artur Mas lidera el movimiento independentista?
Yo creo que el pueblo ha hecho a Mas independentista, al menos públicamente. Creo que la mayoria de personas que nos sentimos catalanas le hemos hecho ver que la independencia es el único camino. Cien años atrás, Antoni Gaudí dijo: «Sin la independencia, en Catalunya no habrá nunca una política justa, honesta y regenerada». ¡Hace cien años de esto, Gaudí era un visionario! Creo que el pueblo le ha dicho a Mas: o te subes al carro del independentismo, o no te votaremos. Y ya se le dio un aviso en las últimas elecciones. El pueblo presiona y es por este motivo que nadie puede pararlo. Hemos empezado una lucha que comenzó siendo un sueño del que cada día nos vamos despertando más y vemos que lo tocamos, que es realidad. Yo me siento obligado a mejorar el futuro de mis hijos.

Usted, que es cordobés, dijo que «ojalá Andalucía pudiera proclamarse independiente y fuera libre de España». Si las comunidades autónomas se independizan, entonces ¿qué es España?
No quiero decir públicamente lo que pienso que es España porque no quedaría bien. Los gobiernos españoles solo se han preocupado durante todos estos años del bienestar de sí mismos, de quienes los conforman.

¿Cree que Cataluña es afortunada de poder tener el conflicto con España para conseguir la independencia, teniendo en cuenta que otras comunidades como Andalucía no pueden?
¡Ya veremos si Andalucía no puede independizarse! Andalucía no es pobre, la han poblado de pobres y han hecho que sea pobre. Pero si se saliera de determinados sistemas, podría estar entre los tres mayores exportadores de aceite del mundo. Andalucía podría vivir decentemente con el comercio, y también tiene historia: la Alhambra, la Mezquita de Córdoba… Hay una cultura tan grande y una historia tan bonita y real que podría tener mucho más turismo que el que hay ahora. ¡Si hay pobreza es porque el pueblo andaluz no tiene la voluntad de levantarse de una puñetera vez!
Txell Parera para Help Catalonia
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VIDEO: Sentirse español y querer la independencia

Manolo Ortega, vicepresidente de Súmate, explica cómo es compatible el sentimiento español y el independentista.
Vive en Sant Vicenç dels Horts, sus padres nacieron en Andalucía, disfruta viendo jugar a la Roja, se siente español y quiere la independencia de Cataluña. Manolo tiene muy claro que las dos cosas no son incompatibles. “Yo no voy a dejar de ser español porque esto sea independiente” y añade “pero yo vivo aquí, yo soy de aquí y yo quiero aquí vivir mejor”. Explicar esto es uno de los objetivos de SÚMATE, de la cual es vicepresidente.
Dice sentirse muy defraudado por los sucesivos gobiernos españoles y tiene claro que “los que de verdad vamos querer algo por Catalunya son los catalanes […] de fuera no van a hacer nada por nosotros”, por eso quiere la independencia. Es realista al afirmar que el estado propio no solucionará todos los problemas de Cataluña pero a la vez se muestra esperanzado porque “Si las cosas se hacen con sentido común, acaban haciéndose bien. Y en eso si que nosotros [los catalanes] sí que somos unos maestros.”
Esta pieza la ha realizado The Catalan Project para SÚMATE y amplía el punto de vista de uno de los personajes del vídeo de presentación de Súmate, que ya acumula más de 130.000 visitas en Youtube.
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Manipulación mediática

Con la esperanza de llegar a más gente, acudes a un programa al que jamás te conectarías por segunda vez, pero su difusión en castellano me anima porque me permitiría (eso creía yo) dar un mensaje a la gente que prefiere ver tv en su idioma materno, el castellano que es el mío, y por eso fuimos a Madrid.
Bajo mi punto de vista hay programas que producen un morbo un tanto raro puesto que si no humillan a las personas su audiencia cae en picado, aún y así, decidí que valía la pena, pues he recibido muchos mensajes de apoyo.
A través de las mismas imágenes que ellos proyectaron sobre la manifestación de la Plaza de Cataluña, la gente ha podido comprobar que esa gran mayoría silenciosa de la que tanto presumen y que dice «Cataluña es de España», resulta que es totalmente al revés. Una vez más los catalanes, todos los catalanes, han expresado su voluntad de construir un nuevo país para salir de la explotación a la que, desde hace tanto tiempo se está sometiendo a Cataluña.

Para que se sepa el método que emplea 13TV quiero contar mi experiencia del trato recibido

Llegué a Madrid a las 18,55 h y acudí al punto de encuentro donde me citaron, en los cabezones, unas estatuas de cabezas gigantes, extraña coincidencia con relación al programa y las personas a las me iba a enfrentar. Durante las más de dos horas que nos tuvieron esperando en la calle, creo que con el fin de ponerme cuanto más nervioso mejor, nos pasó una cosa muy curiosa. A mi mujer, que siempre me acompaña por eso de, hasta que la muerte os separe, cosa que cumplimos a rajatabla, se le acercó un joven que asustaba, rapado con camiseta de manga corta a pesar del frio y lleno de tatuajes pidiéndole fuego; y ella se puso nerviosa puesto que en su encendedor lleva una estelada. El joven hizo la intención de coger el encendedor para utilizarlo y mi mujer le advirtió que podría molestarse y que no era su intención ofender a nadie, el joven miro el encendedor y comentó, ¡no me ofende, al contrario! Cada uno es libre de mostrar lo que piensa, eso es democracia; a lo que yo le dije: pues entonces Súmate.
Por fin llegó el coche que nos recogió y ¡sorpresa! El mismísimo general en la reserva D. Manuel Fernández Monzón, estaba ya dentro. Después de saludarnos le comenté, mi general ¿vamos a llevarnos bien? A lo que me respondió: no pasa nada y si pasa algo, ¿qué coño pasa? El chofer una excelente persona con un estrés de narices porque no paraba de sonar el teléfono reclamándole que tenía que llegar con urgencia al plató. De camino recogimos a un señor muy serio, según me explicó era historiador, aunque la verdad, por la historia que conto en el plató más bien me pareció un “cuenta cuentos”.
Salimos del coche y mientras una persona me ponía el micro otra me maquillaba mientras iba corriendo de camino al plató porque ya estaban emitiendo en directo. No sé de donde saque la sangre fría para mantener la calma, pues tenía claro que lo que pretendían era ponerme nervioso.
Cuando vi la presentación de las imágenes de la plaza de Cataluña y al mismo tiempo reconocí a algunas personas del público que aplaudían a toque de pito, y al final del primer “round” vi la pantomima del presentador colocándose la camiseta azul que le trajeron los del 12-O, supe que si el árbitro se vestía de contrario, ya estaba todo perdido.
Si algo me ponía nervioso, era ver sufrir a mi mujer de lo cual me alegro, porque si hubiera sido ella la entrevistada y yo hubiera estado en su lugar, reconozco que ni el mismísimo general con toda su división me habrían parado los pies, llámenme Quijote.
Cuando pensé que era mi turno para contestar, dijeron: después de la publicidad seguiremos y… me echaron del plató.
La única satisfacción que sacamos de esta experiencia fue que, fuera de cámaras le dijimos al general y al que vino de Barcelona, lo que pensábamos de ellos y su manipulación sobre la verdad de los hechos en la diada y la manifestación del 12-O. Y comprobar que en Madrid hay montones de gente sana además de cuatro manipuladores vividores del sistema.
Que no duden las buenas personas, que las hay y muchísimas en todas partes de España, que en el momento que lo necesiten siempre habrá un Súmate para ayudarles contra un sistema que no mire por los intereses de los que hacen de un país un gran País, que no es otro que el Pueblo.
Eduardo Reyes.
Presidente de SÚMATE

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La opinión expresada en este articulo pertenece únicamente a su autor/a y no refleja necesariamente la posición de SÚMATE como colectivo.
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Testimonio: Xaro Pérez

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Muchas de las opiniones me han emocionado. Yo nací en Córdoba pero a los dos años me trajeron a Catalunya. Crecí en un barrio de Sabadell, donde habia cuatro casas (bueno, eran edificaciones muy sencillas hechas en terrenos que se vendian en trozos de 30 metros cuadrados, donde desde siempre se habia cultivado trigo). Mi padre, era tapicero y enseguida encontró trabajo en un taller de coches. Las cosas a pesar de la dificultad del momento, empezaron a ir mejor que en Córdoba, donde la miseria era tal, que no se podia comer y menos vivir. Entonces se sintió rico cuando compró (a plazos, claro) tres solares. ¡¡Tendria casita propia!! (aunque para llegar al trabajo debia andar más de una hora, atravesando barrancos y llenándose de barro hasta las rodillas cuando llovia).

El tiempo pasaba y las cosas mejoraban para nosotros. Mi madre se cuidaba de la casa y yo pude ir a un colegio de monjas. Pude estudiar y eso era primordial para mis progenitores. Siempre escuché de labios de mi padre que se debe estar agradecido con el pueblo de acogida, aprender de sus costumbres y adaptarte, sin olvidar tus raices.
Y eso es lo que hecho. Me casé con un catalán, tengo hijo y nieto catalán y me enorgullezco de esta tierra a la que quiero y respeto. En el cole nos obligaban a cantar el viva España y no nos permitieron aprender la lengua autóctona. Franco, ese dictador del que aún esperamos que sus descendientes pidan perdón por lo que hizo, creo que aún vive entre nosotros. Después de tantos años, aún hay quien intenta crear un problema en Catalunya. Que si masacran a quien habla en castellano, que si se gastan el dinero en que se conozca su idioma en el mundo, que si no hablas en catalán jamás encontrarás empleo, que si somos poco solidarios, que si odian a los españoles, etc.
Son tantas las mentiras que se dicen que hay veces que, de tan ridiculas, me hacen reir, pero tristemente, muy tristemente sobretodo cuando leo tantos comentarios en contra. La mayoria de las veces creo entender que los que critican o insultan, no tienen idea de la verdad y jamás han estado aqui.
Me apena que muchos no nos entiendan ni quieran hacerlo.
Yo soy independentista y mi familia catalana también, además de la mayoria de mi familia cordobesa. Sí, los que viven en Catalunya y que, en un principio eran socialistas y españoles, pero que ahora se han dado cuenta de lo injusta que es España con nosotros.
En Andalucia los niños tienen ordenadores gratis, en otras comunidades, hasta el dentista es gratis. Ah! ¿y que me decis de las autovias medio vacias que han hecho en lugares tan escondidos que no pasa ni un vehículo? ¿Y el AVE? Un medio de transporte tan caro, que solo China con sus muchos millones de ciudadanos está por delante de España en kilómetros de vias. Desde Madrid al cielo, ¿verdad? Y pasando por cualquier pueblo escondido, pero que tenia que tener estación de AVE por ser el pueblo o ciudad del polítiquillo de turno. (Y nos hemos endeudado hasta la médula, para tener un carísimo tren, que nadie usa, en vez de reforzar las vias y trenes de cercanias, muchos más baratos de hacer y de mantener).
Pero, han estado más de veinte años para que ese medio de transporte llegara a Catalunya. Ni pensando que era un error para los intereses de todos por lo que supone hacer factible el corredor del Mediterraneo, han querido «beneficiar» a Catalunya, por eso pretenden hacer el» corredor central», es decir, agujerear el mundo si fuese necesario, para que nada pase por aqui, todo desde Madrid.
Nuestras carreteras son de pago, nuestros niños no tienen ordenadores y menos la odontologia gratuita, nuestros abuelos no tienen lugares para que los cuiden, nuestra economia está por los suelos, porque debemos pagar más y recibimos menos. Porque España nos debe muchos millones y no quieren cumplir con lo que está escrito. Además si Catalunya les pide dinero para poder cumplir con el gasto público, debemos devolvérselo con intereses.
Injusticia tras injusticia ha llenado el vaso de la paciencia de los catalanes, sean castellanohablantes, catalanoparlantes, o de cualquier pais. Todos los habitantes de esta maravillosa tierra estamos hartos y por eso pedimos poder votar, eso es democracia y nadie debe prohibirlo y menos aún criticarlo.
Quiero deciros que yo amo Andalucia, que me encantan todas las bellezas de esta España tan plural, y que aunque mi discurso es por Cataluña, no he olvidado ni mis raices ni lo diferente que somos de norte al sur. Pero eso, amigos mios, para mí es un orgullo y jamás querria uniformar el pais, sino al contrario, me gustaria aprender el galego y el euskera y hablarlo como lo hago con el castellano y el catalán. Lo de uniformar lo encuentro una estupidez. Al contrario lo que admiraria de esta España es que todos tuvieramos facilidad para acceder a todas sus lenguas. Los políticos tendrian que saberlas además del inglés !! Pero me repugna en cambio lo que nuestros gobiernos intentan, que es uniformar y solo mantener el castellano (mal dicho español). Eso de abolir y uniformar, solo demuestra un tarannà retrógrado y anclado en el pasado, que es muy claro, intentan resucitar…!!
Visca Catalunya lliure i visca tots els que vivim i ens sentim catalans!!
Xaro Pérez (Sabadell)
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Termómetros por despertadores

Acabo de cambiar el tono de mi despertador. Tenía el himno de Estados Unidos, pero “Barras y estrellas” es demasiado patriótico para la transición a la realidad. Es terrible despertarte amando un lugar cuya lengua chapurreas con bastantes dificultades. Así que me he decantado por una sinfonía en “furremol” de vete-tú-a-saber-de-quién-es, pero que es delicioso escuchar cómo dos chelos compiten por pasar de la melancolía a la felicidad. Insisto, no sé de quién es, pero se escucha con el oído y se disfruta con el paladar.

Me suelo levantar sobre las ocho de la mañana, pero mi vecino de arriba, amablemente arrastra sillas a las siete de la mañana; no sea que me duerma. El sonido asusta y es desagradable… pero no tiene precio saber que todavía queda una “horaza” de cama.
Y en este duerme vela, ¿Qué ocurre? La mente todavía se aferra al reino de los sueños, pero el cuerpo tiene ganas de funcionar.
Al menos esto es lo que me ocurre mí. Continúa mi sueño, vívido y apasionante, o angustioso y frustrante, pero a la vez la coherencia empieza a dominar el entorno. Lo primero de todo es situarnos en el tiempo y el espacio. ¿Qué día de la semana es hoy? ¿Qué pasa con el Barça, jugó ayer o no? Si ganó, el día empieza bien, pero como haya perdido… ¿Hoy es normal o hay algo por hacer especial?… Pero qué preciosa que es mi mujer, por Dios… justo me despierto cuando comienza mi apasionado sueño de amor. ¡A ver!, centrémonos: ¿ganamos o no?
Pero tengo conocidos mesetarios que tienen una opinión diferente de cómo se despierta la gente en Catalunya. Aunque haga mucho calor, están arropados y abrazados a su manta-senyera estelada. Su sueño sólo es una comparsa rítmica que dura las ocho horas de sueño y ocupa todas las fases REM. Algo como un son de tambor sin solución de continuidad… “In-inde-inde-penden-ciá, In-inde-inde-penden-ciá…” Justo al despertarse dejan de respirar para sentir cómo se ahogan por culpa de España y ya se levantan de mala leche como cualquier miembro de un pueblo reprimido.
En cambio, al otro lado del Ebro, es lo mismo pero al revés: Todas las camas parecen ataúdes militares con esas mantas de la bandera rojigualda. El primer pensamiento siempre es odiar a Cataluña. Sí, Cataluña con eñe! Igual que las Vascongadas, que no Euskadi. Que estamos en ¡¡ES-PA-ÑA, ES-PA-ÑA!! Pero qué se habrán creído; ¡Si son españoles! Que se fastidien. Qué va: son extranjeros. Vascos y catalanes son extranjeros porque no se merecen pertenecer a mi amada patria… pero no, que se fastidien que son españoles… aaarg!! Les odio tanto, que ya no sé ni cómo insultarlos.
Así que en las dos camas, la temperatura sube y el mercurio se sale del termómetro. Da igual que fuera esté nevando: arropados en nuestras banderas-manta, estamos hirviendo de ira porque sabemos que en el otro lado, hay un enemigo odiándonos.
Y digo yo: ¿Soy el único que se despierta luchando entre el sueño y la realidad? ¿El único que hace equilibrios en saber si ayer hubo partido del Barça, mientras todavía sigo tratando de salir de una vía del tren… pero mis piernas no se mueven mientras me acecha una locomotora decimonónica de vapor? No lo creo.
Creo que todos nos levantamos de la misma manera. La realidad nos golpea tarde o temprano, pero nunca el primer pensamiento es de odio político. No es que esto sea absurdo, es que no es verdad. El drama personal de cada uno es su propia situación. Después de lavarnos la cara y acabar con las gestiones de higiene, es cuando despierta nuestro Yo social. Es ahora, justo antes de desayunar, cuando tomamos conciencia de lo que nos rodea y de lo que rodeamos. Ahora sí es cuando puedo elegir entre odiar o ser útil: Yo decido. Y decido vivir y procurar felicidad a mi entorno. Es por eso que tengo un sistema de despertador y no un termómetro en la mesilla.

Daniel García de la Mata Álvarez
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Testimonio: Yo me sumo

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Yo me sumo

Naci en Nerva, Huelva, y a los 19 años me vine a Catalunya. Desde que llegué he estado en la lucha por las libertades y mejoras de ésta sociedad, a través de Comisiones Obreras, PSUC, Asociacion de Vecinos, de padres, etc. O sea que he luchado por una sociedad mas justa en esta tierra a la que amo profundamente y a la que le debo casi todo lo que soy.Mis raices son de mi pueblo, en Andalucia, pero yo me siento más catalana que andaluza, aunque me cuesta hablar catalán. Siempre he sido respetada y bien acogida por los catalanes (estoy casada con un catalan) y mis dos hijos son de aqui.

No soporto, cuando salgo de Catalunya, que hablen mal de los catalanes. Tengo la sensación de que me estan insultando a mi, a mis hijos y a mi marido.

Tengo 59 años y quiero seguir luchando, ahora por la independencia de Catalunya, sintiéndome catalana. Ya es hora de que tomemos una decision este pueblo maltratado desde hace tiempo por el resto de España, y sobre todo desde el centralismo de Madrid.

Guadalupe Ruiz (Caldetes)

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SÚMATE y The Catalan Project

Con la independencia, ¿qué pasa con Europa?

Traducción al castellano patrocinada por Súmate del vídeo original de The Catalan Project basado en el artículo «Europa, Europa» del Col·lectiu Wilson. 

La publicación de este vídeo en castellano se enmarca en la colaboración con vocación de permanencia entre Súmate y The Catalan Project, una relación iniciada con éxito en nuestro vídeo de presentación, que ya acumula más de 125.000 visitas en YouTube.

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VIDEO: Con la independencia, ¿qué pasa con Europa?


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Traducción al castellano patrocinada por Súmate del vídeo original de The Catalan Project basado en el artículo «Europa, Europa» del Col·lectiu Wilson.

Guión y producción: The Catalan Project
Diseño de los iconos: The Noun Project y Joan Ferrer
Voz en off: Xavi Puig
Música: Akashic Records
Diseño de sonido: Xevi Estudi

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«La economía, Señor!»

Fuenteovejuna es una de las más famosas obras teatrales escritas por Lope de Vega y publicada en el año 1618. Se trata de una obra con profundo contenido social y reivindicativo. Presenta la rebelión de un pueblo, Fuenteovejuna, unido contra la tiranía, la injusticia y el abuso de poder representado en la figura del Comendador, a quien acaban asesinando. Cuando el juez va al pueblo para investigar el crimen y encontrar los culpables, pregunta: “¿Quién mató al Comendador?” y el pueblo responde como una sola voz: “Fuenteovejuna, Señor!” Entonces el juez vuelve a preguntar: “¿Quién es Fuenteovejuna?” y el pueblo responde: “Todos a una, Señor!
Esta breve introducción al artículo inspira una situación que, salvando las distancias, puede tener ciertas similitudes con la Cataluña de hoy en día.
Cataluña vive un momento histórico, un proceso que puede y debe conducir a ser un nuevo Estado europeo, un Estado nuestro, el de todos los catalanes, independientemente del origen, un Estado basado además de en el corazón, en la razón. Cuando nos pregunten: “¿Por qué queréis ser independientes?” “¿Por qué quieres serlo tú si eres andaluz?” “¿y tú si eres gallego?” “¿y tú si eres manchego?” “¿y tú que siempre has sido español?” Posiblemente, la respuesta en muchos casos sería: “Primero por un motivo emocional. Ser español no excluye ser catalán, o sí, pero eso depende del sentir de cada uno. Y segundo, por un motivo racional, la economía, Señor!!!
El motivo económico no puede apartarse del debate soberanista. La gestión económica del Estado español, en lo referente al tratamiento del déficit fiscal y al de infraestructuras, es probablemente uno de los motivos fundamentales que ha hecho aumentar el número de adeptos al proceso independentista, haciéndonos mayoritarios, y clamando igual que el pueblo de Fuenteovejuna, con una sola voz, la segunda respuesta: “Todos a una, Señor!
Veamos algunos datos, la frialdad de los números siempre nos sitúan donde estamos de una forma objetiva.
El actual modelo de financiación y el poder tributario de la Generalitat de Cataluña es limitado en la capacidad normativa y prácticamente inexistente en la capacidad de gestionar los grandes impuestos. Este hecho crea una dependencia de Cataluña del Gobierno central español, quien transfiere una parte de los recursos recaudados y gestionados por la Agencia Estatal de Administración Tributaria, nuevamente a Cataluña. La Generalitat gestiona menos del 5% de los impuestos que se recaudan en su territorio, mientras que el Estado central lo hace en más del 85% y el resto se gestionan localmente, por ayuntamientos o a través de diputaciones.
Cataluña, que por su capacidad fiscal ocupa el tercer lugar en generación de ingresos per cápita, después de aplicar los mecanismos de solidaridad y redistribución de recursos por el Gobierno central ocupa el décimo lugar en la recepción. Este dato rompe totalmente el llamado principio de ordinalidad, el cual existe en todo el mundo civilizado menos en el Estado español, y que dice que el orden de recursos por habitante antes y después de la nivelación debería ser el mismo.
El déficit fiscal de Cataluña con el sector público central es del 8,5% y en determinadas épocas ha llegado a ser del 10%. Representa casi el 20% de los ingresos, mientras que el porcentaje de gasto recibido es del 14%. Pero estos porcentajes todavía hay que matizarlos más, ya que tienen trampa, y excluir el sistema de ingresos y gastos de la seguridad social, que va en función del número de habitantes, pensionistas y parados. De esta forma, podemos ver mejor las decisiones discrecionales del Estado. Aplicado este ajuste, el porcentaje del gasto baja inmediatamente hasta el 11,17%. Es decir, en valor absoluto, significa que de cada 100 euros que Cataluña aporta al Estado, 43 euros no retornan en forma de gasto público. Por tanto, se demuestra que las decisiones del Gobierno estatal son claramente perjudiciales para Cataluña a la hora del destino de los gastos.
Para valorar si el déficit fiscal de Cataluña es excesivo o no, hay que compararlo con otros países o lugares. Algunos ejemplos: En Estados Unidos, California tiene un déficit fiscal del 2,92%, Nueva York del 2,49 y Massachusets del 2,26; en Bélgica, Flandes tiene el 4,40%, y en Alemania, los länder más ricos no pasan del 4%. Es decir, en cualquiera de los casos del mundo civilizado y que podemos tomar como referencia, ningún área sufre un déficit fiscal de las proporciones de Cataluña, ni similares. Estamos pues ante un caso claro de expolio fiscal.
Frente a estos argumentos, los no partidarios de la independencia esgrimen que la magnitud comercial catalana depende del mercado español y la independencia podría dañar esta relación comercial. La realidad es que el mercado español tiene un peso importante dentro de las relaciones comercial de Cataluña, pero nuevamente hay que matizar el comentario, ya que la economía catalana es una economía abierta y dinámica, así el mercado español ha ido perdiendo peso relativo frente las exportaciones en los últimos años. El superávit comercial catalán con España se ha ido reduciendo, de forma que en 1980 era del 16% del PIB y en 2011 sólo es del 2% del PIB. Por el contrario, el saldo comercial de las exportaciones no ha dejado de aumentar año tras año. Además, en un mundo globalizado, y de fácil acceso a los productos de todas partes, la existencia de un déficit fiscal no garantiza, ni mucho menos, el superávit comercial con éste.
Y en el caso de la existencia de boicot comercial, lo que en economía todo el mundo sabe que tiene efectos limitados en el tiempo, creo que debemos considerar que tanto los individuos españoles como catalanes somos maduros y no nos dejaremos arrastrar por campañas fanáticas de larga duración.
Con una Cataluña independiente, considerando el modelo fiscal actual y el nivel de presión fiscal, ambas cosas no deseables para la activación de la economía, y considerando el actual momento de crisis «salvaje», la ganancia fiscal sería de 2.000 millones anuales.
Los ingresos serían del orden de 41.000 millones, procedentes de:
– Impuestos directos ( IRPF, IS, renta no residentes): 12.000 millones
– Impuestos indirectos ( IVA, especiales, tráfico exterior ): 6.000 millones
– Tasas: 2.000 millones
– Cotizaciones a la seguridad social: 25.000 millones
– Empresas públicas: 1.000 millones
– Restamos las transferencias a administraciones públicas: – 5.000 millones,
mientras que los gastos adicionales derivados de tener Estado propio serían de 38 mil millones repartidas en las siguientes grandes magnitudes:
– Gastos que tiene el Estado español y organismos públicos: 11.000 millones
– Seguridad Social: 26.000 millones
– Empresas públicas de carácter inversor: 2.000 millones
Si extrapolamos estos datos, a los últimos cinco años, el promedio de ingresos adicionales sería de 49.000 millones anuales, y la de gastos de 35.000 millones, dándonos una ganancia media fiscal de 14.000 millones de euros anuales. Si eliminamos, además, la carga del déficit existente del Gobierno español, esta ganancia aumenta hasta 16.662 millones de euros anuales, es decir, el 8,5% del PIB ya comentado.
Con estos datos a la vista, puede afirmarse que Cataluña tendría la capacidad de reducir considerablemente la presión fiscal y no aplicar ésta a los trabajadores, a los autónomos y a las pequeñas y medianas empresas, que son los grandes perjudicados de la crisis. La presión a estas capas sociales, hace que la economía no se pueda recuperar, generando más y más desocupación laboral, y provocando que cuando empiece la recuperación de la crisis, ésta sea más lenta. La reducción de impuestos dentro de una Cataluña independiente no sólo es posible, sino que es totalmente recomendable y hasta necesaria.
Además, el efecto multiplicador que la ganancia fiscal tendría sobre la economía catalana, sería espectacular. Con 16.000 millones más podría aumentarse el gasto público, lo que en una crisis de consumo como la que estamos sufriendo, sería fundamental para iniciar la recuperación y la inversión en infraestructuras necesarias, donde el primer objetivo sería el corredor mediterráneo. Este efecto positivo en la economía incrementaría la capacidad productiva y se crearían puestos de trabajo.
todos a una, Señor!!
Xavier Mas
Economista y Profesor de la Universitat Oberta de Catalunya

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La opinión expresada en este articulo pertenece únicamente a su autor/a y no refleja necesariamente la posición de SÚMATE como colectivo.

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Testimonio: Paco Martínez

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Por qué soy independentista

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Hola, me presento.
Mi nombre es Francisco Martínez. Soy nacido en Madrid,  tengo 74 años. Hace 69 años que vivo en Catalunya aunque por asunto de mi trabajo la família ha estado viviendo por periodos cortos en varios lugares de España.
Mi esposa Montserrat es de origen catalán; mis tres hijos, nacidos en Barcelona. En las conversaciones familiares, el bilingüismo es completamente natural, entre ellos hablan catalán y conmigo hablan castellano. Ningún problema.
De joven me aterrorizaba la idea de no poder disfrutar como la mayoría de los países europeos de la democracia, para mí el poder defender mis derechos en el trabajo o poder expresar mis ideas políticas era y es esencial en mi vida.
Clandestinamente o en libertad siempre milité sindicalmente, a pesar de mi cargo en la empresa. Durante la dictadura, la transición y hasta finales de los noventa, milité activamente en un partido político siempre de voluntario, nunca quise ocupar ningún cargo político remunerado, pues mi idea era no abandonar mi profesión.
Mi esposa y yo vivimos nuestro particular mayo del 68 (ya que en ese momento no pudimos estar en Francia) en el año 1976 en Barcelona. El día uno y el día ocho de febrero se produjeron las mayores manifestaciones en 40 años de dictadura. En ellas, la población de Barcelona, catalanes, de origen y de adopción, hablando catalán o castellano, todos unidos, gritábamos y pedíamos libertad, amnistía, estatut d’autonomia.
El Estatut d’Autonomia, para nosotros, suponía el Estado federal en el que siempre habíamos creído. La decepción vino con el café para todos. Con el tiempo nos iríamos dando cuenta de que todo el proceso había sido un fraude: la Libertad, la habían convertido en una Constitución que suponía y supone un corsé para una mayoría de los españoles; la Amnistía, solo se dió a los vivos, los muertos siguen en las cunetas, y sus sentencias judiciales sin anular, los verdugos se ríen de las víctimas, y nadie se ha preocupado por los que murieron defendiendo la libertad. La Autonomía se ha convertido en una gestora que no puede pagar sus deudas por falta de liquidez.
Todas estas conclusiones me llevaron a un estado de abandono político. Deserté de la política hasta que mi hijo, que ya se movía en ambientes independentistas, me abrió los ojos y me di cuenta que, por imposible, el federalismo era una quimera, y que la única vía posible era la independencia. Por eso me asocié a la ANC. Y me puse a trabajar para la independencia, en la asamblea territorial de Cerdanyola y en la assamblea sectorial de Jubilados.
Nosotros, mi família, no somos nacionalistas; nos sentimos, simplemente, catalanes que queremos vivir en paz y tener, como tiene la mayoría, un Estado que nos proteja y defienda. Tenemos el claro convencimiento de que los catalanes seremos capaces de construir un nuevo país europeo, un nuevo país que no tenga los defectos de los estados decimonónicos, como es hoy España.
Somos conscientes que la corrupción se ha producido en mayor o menor medida en todo el estado, pero si tenemos un queso con gusanos y cortamos un trozo, ese trozo también tendrá gusanos, pero siempre será más fácil identificarlos y quitarlos.
Hace tiempo que renuncié a arreglar España. Por otro lado los países pequeños son los que actualmente mejor funcionan, tienen una escala más humana y permiten una mayor participación de los ciudadanos en la vida política del país. La democracia puede ser más participativa y real.
Usando el sentido común se llega a la conclusión que la mejor solución para nuestra Catalunya es la independencia. Si somos independientes podremos recuperar el déficit fiscal que actualmente padece Catalunya y emplearlo por ejemplo en:
– Mejorar la calidad de nuestras escuelas y de nuestros hospitales.
– Proteger el idioma hoy amenazado.
– Homogenizar el nivel de renda de los ciudadanos.
– Incentivar nuestra industria, actualmente en recesión por falta de financiación.
– Ayudar a nuestros emprendedores a que generan riqueza y por lo tanto trabajo.
– Conceder becas a nuestros estudiantes.
– Destinar nuestros impuestos a hacer infraestructuras que nos ayuden a exportar a Europa.
– Potenciar la investigación para ganar el futuro.
– Mejorar las prestaciones sociales.
– Garantizar para todo el mundo unas condiciones de vida dignas.
– Y seguir siendo solidarios siempre que haga falta.
En resumen, podríamos garantizar el estado de bienestar.
Lo que mayor satisfacción me ha dado en de toda mi vida es saber que mis hijos vieron que en la lucha contra la dictadura sus padres estaban allí, y que nuestros nietos también tendrán la certeza de que para defender su futuro como catalanes y como ciudadanos, en un momento histórico como este, sus padre y sus iaios también estuvieron allí.
Paco Martínez (Cerdanyola del Vallès)